Homenaje a Luis Spinetta en el aula magna

Homenaje a Luis Spinetta en el aula magna
El homenaje de músicos pampeanos, organizados alrededor de la dirección de Mario Figueroa, resultó un muy buen espectáculo el último viernes. El aula magna de la Universidad Nacional de La Pampa tiene algo menos de 500 butacas y estaba prácticamente colmada.

La lectura de los textos, a cargo del poeta y escritor Miguel de la Cruz se fue combinando con las hermosas melodías y poesía de uno los tipos más admirados y queridos de la música argentina. La apertura fue con Barro tal vez, a cargo del Coro Universitario que dirige Mario Figueroa. El aplauso primero resultó conmovedor. De allí en adelante se sucedieron un lujo de clásicos en la extensa carrera de Spinetta que todo el mundo disfrutó: Durazno sangrando, Águila de trueno, Fermín, Por, Ella también, Credulidad, Canción para los días de la vida, Todas las hojas son del viento, Cantata de Puentes Amarillos, Rutas argentinas, Los libros de la buena memoria, Maribel se durmió, Quedándote o yéndote, para cerrar con Será que la canción llegó hasta el sol.

La combinación del programa no dio respiro. Junto al Coro de la Universidad, se disfrutaron las voces solistas de Alberto Acosta y Mario Cejas, los teclados de Camilo Camilletti, la base que conformaron Hernán Basso en bajo Jorge Rodríguez en batería, el saxo de Matías Rach y la muy buena presentación del cuarteto de cuerdas que compusieron Maximiliano Pierroni, Ludmila Santajuliana, Tobías Pignol y Luca Rodríguez.

En el hall de ingreso al Aula, había ilustraciones en vivo (con la figura de Spinetta) que hizo el artista plástico Gogue, a lo que sumó el aporte del reconocido dibujante Bernasconi en la ilustración de los afiches de promoción. El sonido corrió por cuenta de Jorge López (estaba anunciada su presentación en el escenario pero una gripe se lo impidió) y la iluminación a cargo de José Jerónimo.

El espíritu creativo de Spinetta resultó inspirador. No resulta fácil, seguramente, la coordinación y organización de tanta cantidad de músicos, voces, arreglos musicales, etc. pero menos aún si se lo mira desde el desafío de homenajear a un mito.

Los artistas, a su vez, quedaron satisfechos por el resultado pero ya estaban enganchados y entusiasmados desde antes, desde el primer momento. "Celebremos su capacidad de trazar diagonales entre distintos géneros musicales, sin olvidar su esencia rockera y dejando en todas sus obras un sello personal, único e inconfundible. Celebremos cada una de sus reinvenciones artísticas, sus miradas más profundas a la vida y al fenómeno del arte como relator de todo lo que sucede a nuestro alrededor. Celebremos su extensa obra, que influyó a generaciones de músicos, y lo seguirá haciendo a través del tiempo. Celebremos al Flaco", habían dicho y cumplieron.

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