Como toda tendencia comenzó manifestarse tímidamente hace un par de años, pero creció hasta transformarse en un fenómeno casi masivo. Los hombres se le animan a la depilación definitiva y aseguran que en muchos aspectos les cambia la vida.
Primero fueron los deportistas. Ciclistas, nadadores, basquetbolistas y atletas en general. A ellos los siguieron los jugadores de futbol, y de ahí directamente al ciudadano medio. La demanda masculina para eliminar el vello de piernas, pecho y espalda ha crecido a niveles insospechados.
En Bahía ya no existe pudor y las casas de estética trabajan a full. Paula Vallasciani es dueña de “Body Laser” y asegura que la mayoría son jóvenes que simplemente buscan sentirse mejor. “El hombre está empezando a entender la comodidad que significa no tener pelo, sobre todo los deportistas”.
“Es común atender a jóvenes con problemas de autoestima, que son víctimas de cargadas, porque tiene mucho vello en las espalda, por ejemplo. Para ellos es la solución definitiva a un problema más profundo de lo que parece”, asegura.
Los pedidos son de lo más variado de acuerdo a la actividad que practique el cliente. Por el lado del deporte la gente que corre o nada busca depilarse las piernas. Por estética la espalda, el pecho y los hombros.
“Al principio vienen con un poco de prejuicios porque saben que los amigos se van a dar cuenta y los van a cargar pero siempre pasa lo mismo al tiempo vienen los amigos a depilarse también. Es una cadena”, explica Vallasciani.
Pero no sólo por comodidad o estética el sexo masculino quiere verse lampiño. También hay razones médicas. Cualquiera sea el deporte que se practique una herida producto de un golpe o roce tiene muchos más riesgo de infectarse si está rodeada de vello.
Depilarse el rostro también se ubica dentro de esta categoría: “Hay gente que es alérgica al acero quirúrgico aunque también están aquellos que no quieren que les crezca más la barba porque a sus novias les molesta. De todas formas nosotros advertimos que la depilación en la cara es muy dolorosa”, advierte Paula.
En cuanto a los costos todo depende de cómo se lo mire. En una zona como la de la espalda una sesión puede llegar a valer 1000 pesos, pero las sesiones son cada cinco meses, y con dos o tres sesiones ya es suficiente para decirle adiós para siempre al vello.
“Para un hombre que ya paga 200 casi todos los meses para depilarse con cera, a la larga termina siendo mucho más económico”, concluye la esteticista.
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