Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación. En una competencia palmo a palmo con el canciller español Miguel Angel Moratinos, venció el ex ministro de Seguridad Alimentaria José Graziano quien tuvo bajo su responsabilidad el montaje del plan “Hambre Cero” , que constituyó la principal marca en el gobierno de Lula da Silva.
Entre los líderes mundiales, incluidos los jefes de las superpotencias, se deseaba promover para ese cargo al ex presidente Lula. Pero desde un inicio, él dejó claro que no estaba interesado. En varias oportunidades, subrayó que esas funciones requerían personalidades más técnicas que políticas. Desde hace un año y medio, el ex jefe de Estado comenzó una campaña internacional para promover a su ex ministro Graziano.
Su última defensa del ahora electo director general de la FAO fue el domingo 19, cuando apareció un artículo del ex presidente en el diario británico The Guardian . Además de destacar las cualidades de su colaborador, Lula hizo mención al papel que le cabe cumplir al organismo: “Este puede y debe desempeñar un papel central en la lucha contra el hambre, al tiempo que estimula la producción sustentable de alimentos”.
Recordó que su gobierno colocó como una las metas prioritarias “el combate al hambre y a la pobreza”. Afirmó que el programa Hambre Cero fue un punto de partida para otros proyectos que vinieron después, como la “beca-familia”. De acuerdo con Lula, el principal éxito de sus programas de transferencia de renta estuvo sin embargo centrado en el incentivo a la agricultura familiar. En esa columna, Lula indicó que gracias a la combinación de estos programas “32 millones de brasileños superaron la pobreza”.

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