Hollande renace de las cenizas por su gestión tras el ataque

Hollande renace de las cenizas por su gestión tras el ataque

Maquiavelo lo afirmaba: no hay nada más eficaz que un enemigo aterrador para unir a los ciudadanos detrás de su príncipe. François Hollande acaba de hacer una vez más la demostración. 

Un sondeo realizado inmediatamente después de los atentados en Francia y de la gigantesca marcha contra el terrorismo da al presidente francés 40% de opiniones favorables. Es decir, el doble de lo que tenía a comienzos de enero.

El 60% de las personas interrogadas el 16 y el 17 de enero estiman que el jefe del Estado sabe defender los intereses de Francia en el extranjero.

"Es el mayor aumento registrado por un presidente francés en ejercicio en apenas un mes", declaró Frédéric Dabi, director general adjunto del instituto de sondeos IFOP, que realizó el estudio.

"Para los franceses, François Hollande estuvo a la altura de los acontecimientos, hizo frente, consiguió superar los reproches que se le hacían sobre su pretendida falta de energía -agregó Dabi-. En este episodio el presidente fue capaz de encarnar la unión nacional."

Incluso la aprobación de su política económica progresó, aunque siga a un nivel extremadamente bajo: creció 7 puntos, a 24%. Hoy, 23% de los franceses desean su reelección en 2017, contra 14% hace un mes.

Por su parte, el primer ministro, Manuel Valls, con 61% de aprobación, aumentó el nivel anterior en 17%.

En declaraciones a Le Monde, el jefe del Estado dijo que intentará aprovechar esa ola de simpatía para continuar "con mayor audacia" la acción reformadora iniciada cuando asumió. "El país cambió. La forma en que mira mi presidencia, también. Francia salió más fuerte de esta tragedia", declaró Hollande.

A juicio de Dabi, "se trata de un fenómeno rarísimo en la historia de los barómetros de opinión". El único caso conocido es el del ex presidente François Mitterrand, que ganó 19 puntos de apoyo cuando se produjo la Primera Guerra del Golfo, entre enero y marzo de 1991.

Hollande está, en efecto, recogiendo los frutos de su "gestión impecable" de los atentados. Y aprovecha lo que los expertos califican de "unión detrás de la bandera" o "rally round the flag effect". El término fue inventado por el politólogo norteamericano John Mueller, que estableció en 1973 un lazo entre los acontecimientos dramáticos vividos por un país y la curva de popularidad de su dirigente. El mejor ejemplo de ese fenómeno fue el observado después de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos. George W. Bush ganó 39 puntos de popularidad, al pasar de 51% de opiniones favorables el 10 de septiembre a 90% el 21 de ese mes.

Otro sondeo francés, realizado por el instituto BVA, dio prácticamente los mismos resultados, pero también destacó que el ultraderechista Frente Nacional (FN), de Marine Le Pen, no consiguió beneficiarse con el reciente fenómeno. "Los atentados no favorecieron al FN porque, finalmente, los franceses se unieron en torno a los valores republicanos", señaló Eric Bonnet, director de BVA.

Bonnet cree que este episodio ayudará al presidente, incluso, a hacer aceptar sus reformas económicas, muy resistidas hasta ahora, sobre todo en las filas de su propia formación, el Partido Socialista (PS).

Queda ahora por saber si este "momento de gracia" se traducirá en las urnas en las legislativas parciales cuya primera vuelta se llevará a cabo el 1° de febrero en la región de Doubs.

El PS perdió todas las elecciones -legislativas parciales, europeas, municipales y senatoriales- después de la llegada al poder de Hollande, y los sondeos dan al FN en muy buena posición en Doubs.

El otro test electoral se producirá en marzo con las elecciones departamentales. Para Bonnet, "las mismas preguntas [económicas] se plantearán al presidente en ese momento".

Según Dabi, el presidente enfrenta dos peligros: "Que la ausencia de resultados socioeconómicos, las frustraciones, el descontento de los franceses en el terreno económico y social remonten a la superficie", y las elecciones departamentales, "que reproducirán la división izquierda-derecha y sin duda pondrán fin a la unidad nacional".

El jefe del Estado es perfectamente consciente de esos peligros: "Cada vez que tengan que elegir, los franceses se manifestarán siempre en función de los resultados económicos y sociales, así como de la confianza que tengan en el futuro", declaró..

LA UE TRABAJARÁ CON LOS ESPÍAS MUSULMANESLos cancilleres de los 28 países de la Unión Europea (UE) debatieron ayer en Bruselas las vías para mejorar su cooperación con países del mundo musulmán para mejorar la lucha contra el terrorismo tras los ataques que dejaron 17 muertos en Francia.Según la responsable de política exterior de la UE, Federica Mogherini, se decidió intensificar el intercambio de informaciones de los servicios secretos no sólo entre países de la UE, sino con otros, como Turquía y Egipto.También el secretario general de la Liga Árabe, Nabil al-Arabi, que participó en las deliberaciones, se mostró decidido a cooperar, entre otros aspectos, en un mejor intercambio de conocimiento e informaciones de los servicios secretos.Un grupo de expertos de la UE, Estados Unidos, Australia, Canadá, Japón, Noruega, Suiza e Islandia, así como agencias de la ONU, participarán "en los próximos días" en un encuentro en Bruselas centrado en aumentar los esfuerzos para frenar la financiación de las redes jihadistas, en particular Estado Islámico (EI).

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