Hollande, contra las cuerdas por una polémica deportación

Hollande, contra las cuerdas por una polémica deportación
Todos los partidos criticaron su política titubeante sobre la expulsión de una kosovar; su imagen, en el piso histórico
La polémica deportación de la joven kosovar Leonarda Dibrani se ha vuelto un auténtico dolor de cabeza para el presidente francés, François Hollande. No sólo su gestión del caso fue criticada desde todos los sectores, hasta en su propio partido, sino que su imagen se derrumbó y cayó al mínimo histórico.

La expulsión de Dibrani después de que su familia no lograra obtener el asilo político está poniendo a prueba la capacidad de Hollande de lidiar con la inmigración ilegal, un asunto que afecta a toda Europa, en un momento en que se ha vuelto a intensificar el flujo de personas que quieren ingresar en los países de la Unión Europea desde el norte de África.

Dibrani, una adolescente gitana de origen kosovar, fue detenida hace dos semanas durante una excursión escolar y más tarde expulsada de Francia junto a su familia. Pese a las duras críticas que suscitó esa deportación, Hollande tardó varios días en hablar públicamente sobre el asunto. Y cuando lo hizo generó aún más polémica. El presidente ofreció anteayer a Dibrani la posibilidad de volver a Francia a finalizar sus estudios, pero sólo si lo hacía sin la compañía de sus padres y sus cinco hermanos, también deportados a Kosovo. "Si Leonarda Dibrani quiere estudiar en Francia y hace la oportuna demanda, se la acogerá a ella sola", dijo Hollande.

Su propuesta fue rechazada por Dibrani, que dijo que no regresaría a Francia sin su familia, y criticada desde todos los frentes políticos, incluido el gobernante Partido Socialista, al que pertenece Hollande. El primer secretario del partido, Harlem Désir, subrayó que la propuesta gubernamental debería incluir también a la madre y a los cinco hermanos de Leonarda. "Voy a hablar con el presidente y con el gobierno al respecto", declaró Désir.

Por su parte, el presidente de la conservadora Unión por un Movimiento Popular (UMP), Jean-François Copé, declaró ayer a un canal de televisión que la decisión de Hollande, además de fomentar el alza del ultraderechista Frente Nacional (FN), ha golpeado "de forma terrible" la autoridad del Estado. "Y no hay ninguna humanidad por parte de un hombre, que además es padre de familia, que piensa en separar a una chica de sus padres", indicó el representante del principal partido de la oposición, para quien Hollande ha pecado de "impericia".

También fue muy crítico con el presidente el dirigente de centro François Bayrou: "¿Qué piensan el 80% de los franceses al respecto? Piensan que el Estado ha perdido totalmente el compás, decidiendo una cosa y luego exactamente la contraria un minuto después [...] La autoridad de Hollande quedó seriamente debilitada en este caso", dijo Bayrou.

Un día antes, la presidenta del Frente Nacional, Marine Le Pen, que encabeza los sondeos electorales, ya había subrayado que la familia Dibrani "no tenía nada que hacer en Francia". "La dimensión que tomó el caso refleja la ruptura total entre las preocupaciones de la casta en el poder y las del pueblo", agregó Le Pen.

La titubeante estrategia de Hollande sobre el caso de la joven kosovar coincide con uno de sus peores momentos en cuanto a aceptación pública. Una encuesta publicada ayer en el Journal Du Dimanche (JDD) mostró que el índice de aprobación de Hollande se hundió a 23%, el nivel más bajo de su presidencia, por debajo incluso de los mínimos establecidos por su predecesor en el cargo Nicolas Sarkozy, de la UMP.

Pero mientras Hollande languidece bajo datos económicos sombríos y ataques a su autoridad, su ministro del Interior, Manuel Valls, se ha convertido en el miembro del gobierno más popular en Francia. Según un sondeo previo publicado en el mismo medio de comunicación, Valls contaba con un respaldo popular del 61%. Ayer, en una entrevista con JDD, el ministro se mostró mucho más contundente que Hollande. "Nada me hará desviarme de mi camino; la ley debe aplicarse y esta familia no debe volver a Francia", declaró.

Valls endureció su discurso contra la inmigración ilegal y los campamentos de gitanos mientras el Frente Nacional de ultraderecha aumentaba su popularidad antes de las elecciones municipales y europeas del año que viene.

En tanto, Leonarda y su familia fueron agredidas ayer mientras paseaban por el centro de la ciudad kosovar de Mitrovica, donde residen desde que fueran expulsadas de Francia. "Eran seis o siete jóvenes, nos tomaron por sorpresa y nos propinaron bofetadas y golpes", dijo Resat Dibrani, padre de Leonarda. "Los chicos estaban aterrorizados; tenemos miedo, no nos sentimos seguros en Mitrovica", añadió..

RESCATAN A 254 INMIGRANTES EN EL MEDITERRÁNEO

La Guardia Costera italiana rescató ayer a 254 inmigrantes en un buque procedente de Egipto que se hundía cerca de las costas de Siracusa, en el sur de Italia.

Los inmigrantes, entre los que había más de 90 chicos, fueron trasladados a Sicilia, donde en las próximas horas se realizarán los funerales del naufragio de Lampedusa de hace dos semanas, en el que murieron más de 300 indocumentados.

Los guardacostas fueron alertados por un buque mercante de la presencia de un barco pesquero en situación de emergencia en aguas del canal de Sicilia, informó la cadena de televisión italiana Sky TG24.

Tres buques de la Guardia Costera trasladaron a los inmigrantes a tierra tras constatar que la nave hacía agua y que tenía dificultades para navegar.

A bordo de la embarcación había 117 hombres, 43 mujeres -tres embarazadas- y 94 niños. Todos ellos se encuentran en la ciudad de Siracusa.

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