Historias de vida: “Las mujeres somos maratonistas de la vida”

 Historias de vida: “Las mujeres somos maratonistas de la vida”
Graciela Vega es docente y coordinadora del Taller Protegido de la Escuela Alfredo Fortabat, acaba de cumplir 54 años y asegura estar en la plenitud de la vida.

Graciela Vega es una mujer multifacética y de gran espíritu de lucha, siempre tratando de dar lo mejor de ella en cada actividad que desarrolla y principalmente en su trabajo. Con 54 años siente que aún tiene mucho para brindar a sus alumnos con discapacidad y a su familia, además de lograr muchas cosas para ella misma. Conozcamos un poco más a esta gran mujer.

Las puertas de la Escuela de Educación Especial y Laboral, Alfredo Fortabat, se encuentran abiertas y como es costumbre se puede ver a los jóvenes, que allí estudian, trabajando arduamente junto a sus profesores en los distintos talleres de capacitación, desde el jardín hasta en las aulas. Mientras, en el salón de la dirección, Graciela Vega, coordina junto a otros docentes los proyectos a desarrollar a lo largo del año y las metas a corto plazo... pues Graciela no para de pensar en nuevos trabajos, según confiaron algunos de sus conocidos, “siempre está en movimiento, haciendo algo o buscando otra cosa para hacer”, afirman.

Pero al notar la presencia de los visitantes, saluda y de inmediato invita a pasar a una oficina alejada un poco de los ruidos, aunque sigue atenta ante cualquier llamado que pueda surgir. Con una gran sonrisa y seguridad, esta mujer afirmó que lleva 34 años trabajando por los niños y jóvenes con capacidades especiales, ya que antes de recibirse como docente comenzó a trabajar en una escuela de Caucete.

“Tenía 20 años cuando empecé a trabajar, es que en ese tiempo éramos muy pocas”, afirma con orgullo. Cuenta que la docencia especial fue su segunda opción ya que de chica deseaba estudiar medicina, reconoce que hoy en día no imaginaría su vida haciendo otra cosa que no sea enseñar.

“Puedo afirmar que he tenido muchos regalos en mi vida, gracias a la docencia especial. Los chicos entregan mucho de ellos en cada tarea”, señala.

Con apenas 25 años y su gran empuje para trabajar, Graciela asumió como directora de la Escuela María Montesori y desde entonces trabaja en distintas instituciones para personas con discapacidad en toda la provincia aportando siempre nuevas ideas y talleres que mejoren la calidad de vida de los alumnos.

“Siempre estuve en el nacimiento de alguna institución o de algún área importante, ayudando a los chicos, porque me gusta la diligencia y tuve la suerte de contar con el apoyo incondicional de los directivos y funcionarios que estaban a cargo de la provincia y los departamentos en esos momentos. Además, considero que tengo mucha paciencia para esperar”, reconoció. Tal es así que cada uno de sus proyectos los encara con mucha pasión.

“Cada cosa que me propongo, las planifico, las busco y las hago”, destaca con orgullo.

Ese pensamiento la llevó a dedicarse íntegramente a la docencia por al menos 15 años, hasta que conoció “el amor de su vida, su compañero”, como ella misma lo llama, Enrique. Con él, hoy tiene 3 hijos adolescentes de 18, 16 y 14 años.

“Sigo siendo la misma desde que me recibí, con ese mismo espíritu de lucha y trabajo. En mi casa, también si me propongo algo lo logró, esto es algo que les enseñé a mis tres hijos”, dijo.

“Cuando llegaron los chicos tuve que organizarme un poco más para poder cumplir con cada una de mis obligaciones, pero realmente hice y hago cada una de ellas con satisfacción”, sostiene.

Es así que Graciela combina sus horarios entre su casa, como buena ama de casa, pues aún con su apretada agenda laboral, es ella quien se ocupa de los quehaceres domésticos, “a mí me gusta mucho lavar, cocinar, planchar y hacer cada una de las cosas de la casa. Soy una mujer normal, con las mismas obligaciones que todas las demás”, señala.

Y en medio de todo ese torbellino de cosas, se da tiempo para poder llevar adelante otra de sus pasiones... el arte. “Me fascina el teatro y por eso cada una de las cosas que hago en la escuela siempre tienen que ver con el arte integrador, porque yo actúo junto con los chicos y las señoritas... Acá todos trabajamos en conjunto”, manifiesta.

Al contar cada una de las cosas que realiza en el día, Graciela destaca que una mujer es multifacética por naturaleza. “Una siempre está en todos lados, somos madres, amigas, compañeras y no sólo de un hombre sino también de trabajo. Además, siempre estamos rebuscándola para poder hacer las cosas de mejor manera, somos como una maquinita de bienestar tratando de dar lo mejor e inventar cosas para estar bien nosotras y los que nos rodean”.

Comparando las mujeres actuales con aquellas de hace un tiempo atrás, Graciela remarcó que hoy en día hay mayor perspectiva de crecimiento personal, “recuerdo a mi mamá con 54 años y era una mujer de su casa, que no está mal, pero la recuerdo con un batón y sin un proyecto a realizar que la motivara. En cambio, yo tengo mucha energía y vitalidad, noto esa diferencia, a mi me gusta arreglarme y tengo un millón de proyectos más. Es decir tengo una vida plena con 54 años y no me siento una viejita. Hoy las mujeres somos maratonistas de la vida”.

En cuanto a las jóvenes mujeres señaló, “veo a las chicas de hoy tan independientes y con una postura desafiante a la vida. Tengo la gracia de tener una hija adolescente y veo como su grupo de amigas y ella arman su vida en base a proyectos propios donde se colocan en primer lugar. Me encanta ese desenfado ante la vida, antes éramos más sumisas. Dios quiera que sepan usar esa preciada libertad”.

Hoy se celebra el día de la mujer y Graciela comentó que lo pasará trabajando junto a cada uno de sus alumnos, de quienes recibe un gran cariño cada día, al finalizar la jornada laboral será su familia con quien estará el resto del día.

Orgullosa de ser una mujer del 2013, Graciela quiso despedirse saludando a todas las mujeres en su día diciendo: “Hay que sentirnos dichosas de ser mujer porque si bien hoy ocupamos muchos lugares y no es fácil estar en todos lados, tenemos la dicha de crear vida y dar buenas enseñanzas. Hay dos cosas que nunca debemos olvidar: ser tolerantes y pacientes”, concluye su frase con una gran sonrisa.

Perfil

Estudió Maestra para personas con Irregularidades mentales en el profesorado de Educación Especial Silvino Martinez.

Se desempeñó durante cinco como docente en la Escuela de Educación Especial María Montesori de la ciudad de Caucete.

Dirigió la Escuela de Educación Especial María Montesori de Caucete.

Coordinadora y miembro de la fundación de la Escuela Múltiple de Rivadavia.

También participó de la fundación de la Escuela APADIM.

Actualmente es vicedirectora de la Escuela de Educación Especial y Laboral Alfredo Fortabat y coordinadora del Taller Protegido.

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