La historia vino hasta el presente

La historia vino hasta el presente
Como tantas otras veces desde la primavera de 1992, El Fortín se consagró este domingo campeón del torneo Clausura con Francisco Russo en la banco de suplentes. Lo hizo tras ganarle 3-2 a Loma Negra en el “Ricardo Sánchez”.
Como en el Mayor de 1992, como en aquel doblete con el gran equipo de 1995, como en los campeonatos regionales del ‘94, ‘96 y 2000, desde el banco de suplentes “Fatiga” volvió a hacerlo: El Fortín campeón, sin renunciar a las convicciones, con la misma filosofía que pone por encima de todo el respeto por la pelota, por el rival y por el espectáculo.

Para este devaluado y mediocrizado fútbol doméstico, el título de El Fortín es casi casi una reconciliación con las mejores tradicionales del fútbol doméstico. Jugar, entrenar, reconocer a los futbolistas por el esfuerzo merece recompensas, como esta que llegó con amplitud en la cancha, pero no tanto en el resultado.

El Fortín le ganó bien a Loma Negra, con mucha más claridad en el primer tiempo que en el segundo, pero siempre que pudo sacar dos goles de ventaja tuvo como respuesta uno en propia valla de este dignísimo equipo celestes que no estuvo tan lejos de amargarle la tarde, sobre todo después del 4-2 cuando pelotazos cruzados de derecha a izquierda desnudaron la falta de oficio de Sandes como lateral y De Arzave como central.

El primero llegó a través del desequilibrio individual de uno de sus mejores hombres: escapó el “Zurdito” Maldonado en la izquierda, metió el centro pasado, y en el segundo palo apareció vacío el pibe Di Bello para meter el frentazo; antes de la media hora Vecchio capturó una pelota en el vértice del área gran y sacó un sablazo cruzado al segundo palo.

Loma (que nunca renunció a devolver juego con juego) sorprendió con el descuento cuando el partido estaba para el tercero de El Fortín, y en los hechos se lo había perdido Volonté mano a mano tras un sombre a D’Onofrio (que este domingo se retiró de fútbol y en la previa fue homenajeado por la dirigencia de El Fortín con la camiseta “2” enmarcada en un cuadro).

En el arranque del segundo Volonté apareció en la izquierda, metió el quiebre hacia adentro, y su derechazo se le metió a Flocco tras un desvío en la cabeza de Rode, pero lo mejor estuvo a cargo de Gallastegui: el pibe de Racing cortó una pelota en el círculo, la punteó sobre la salida de un defensor, en la carrera hacia el arco aguantó la carga de otro y desde la medialuna la picó por encima de Néstor Ramírez.

El Fortín campeón, con Fatiga Russo en el banco. Como si el tiempo no hubiese corrido en estas últimas dos décadas.

Esta es la síntesis del partido:

El Fortín: Néstor Ramírez; Eduardo Sandes, Sergio De Arzave, Silvio Laguardia, Enzo Barrientos; Nicolás Di Bello, Diego González, Daniel Sánchez, Edgardo Maldonado; Sebastián Vecchio e Ignacio Volonté. DT: Francisco Russo

Loma Negra: Isaías Flocco; Rodolfo Martínez (PT 1m. Federico Serrano), Javier D’Onofrio, Nicolás Cañete, Lucas Armoa; Sergio Gallastegui, Marcos Tévez, Daniel Salguero, Luciano Bilbao; Rodrigo Serrano y Matías Rode. DT: Silvio Ramírez

Goles en el primer tiempo: 8m. Nicolás Di Bello y 29m Sebastián Vecchio (EF); 32m. Marcos Tévez (LN)

Goles en el segundo tiempo: 8m. Ignacio Volonté (EF); 16m. Sergio Gallastegui (LN)

Amonestados: Salvareschi y Jiménez (EF); D’Onofrio, Gallastegui, Purita, Salguero y Rode (LN)

Arbitro: Néstor Amalric

Estadio: “Ricardo Sánchez”

LA FIGURA

Javier D’Onofrio: esta lugar es un homenaje para el adiós a un luchador de fútbol olavarriense; que vistió casi todas las casacas con la misma pasión y el mismo espíritu. El último sobreviviente de un tiempo que se extraña.

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