El Puerto San Carlos no funciona como tal desde hace muchos años. Desde que Parques Nacionales cambió la cabecera hacia Puerto Pañuelo comenzaron las disputas. Emprendimientos Bariloche (EB) no cumplió y la comuna no reaccionó. Hoy a un cuarto de siglo de otorgada la concesión se quiere avanzar con la rescisión.
Para el aniversario de la ciudad de ese mismo año, la Municipalidad adjudicó la licitación a EB, mediante una Resolución Municipal y el 8 de junio se firmó el contrato. El proyecto de obra estuvo a cargo de los arquitectos locales Alberto Falaschi, Nora Volcoff, Reinaldo Díaz Langau y Susana Rodríguez Games; y preveía dos edificios perpendiculares al lago, de 3.927 y 1.238 m2.
Entre ambos se ubicaría la dársena turística, con capacidad para 11 embarcaciones, al oeste la playa pública y al este la dársena deportiva, con capacidad para 70 lanchas en muelles flotantes.
Se proyectó además un faro, sobre el rompeolas principal, una rambla con pérgolas y miradores, playa de estacionamiento y todo lo necesario para un puerto de primera categoría.
El 12 de julio de 1991 fue la inauguración parcial; pero diferencias que habrían surgido por los costos del peaje, llevaron a una de las principales empresas de turismo lacustre a dejar de operar desde el Puerto San Carlos, para llevar sus embarcaciones hacia Puerto Pañuelo.
A partir de allí, acusaciones cruzadas, ordenanzas sancionadas y vetadas, intervenciones y búsquedas frustradas de soluciones, se fueron sucediendo hasta la actualidad.
En 1996, durante la gestión de César Miguel y como resultado de las negociaciones mantenidas entre la comuna y la empresa, se arribó a un convenio basado en los reclamos recíprocos e intimaciones, dado que las partes mantenían diferencias de criterios con relación al cumplimento del contrato que las liga.
Allí se plasmo que EB, realizaría modificaciones que darían “un nuevo impulso a la obra del Puerto” y ordenarían “toda el área con mejoras sustanciales a su aspecto actual”
Ese convenio determinaba que se le otorgaba a EB, el Puerto San Carlos por un periodo de 40 años.
Ese mismo contrato, que fue convertido en ordenanza y que aún está vigente, expone que en ningún caso Emprendimientos Bariloche S.A. podrá deslindar la responsabilidad en cuanto a plazos, calidad de ejecución, mantenimiento y limpieza, en otros concesionarios, contratistas o locadores. Excepto en los sectores otorgados en uso a la Municipalidad de San Carlos de Bariloche, la cual se hará cargo durante la cesión otorgada en el presente.
Sin embargo, en su artículo décimo tercero el convenio expone que ambas partes declaran que han deducido recursos administrativos contra la Resolución Nº 225/93 de la Administración de Parques Nacionales, con la finalidad de que el Puerto San Carlos sea puerto cabecera de salida de las excursiones lacustres que se realizan en el Lago Nahuel Huapi, tal como fuera establecido por la Resolución Nº 343/88 de fecha 18-04-88 de la Administración de Parques Nacionales.
Vale mencionar, que ese puerto nunca volvió a ser cabecera, desde que en 1993 pasara a serlo el Puerto Pañuelo. Esta fue la excusa principal del Emprendimientos Bariloche a la hora de justificar la falta de inversiones.
Hace unos años, Daniel Arroyo, presidente de EB dijo que “el puerto está perfectamente operable, habilitado por Prefectura. El objetivo era que debía convertirse en el puerto de cabecera y por eso se hizo la inversión. Nosotros no somos enemigos de que funcione puerto Pañuelo; creemos que los dos puertos pueden convivir pero entendemos que el San Carlos tendría que tener una mayor utilización”.
"Esa fue la idea, salió la licitación y después de 20 años estamos en la misma situación de antes. Tenemos un puerto pero no tenemos barcos", argumentó. Hoy, comienza a escribirse un nuevo capítulo de esta dilatada novela.

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