Los hispanos y las mujeres fueron claves para el triunfo demócrata

Los hispanos y las mujeres fueron claves para el triunfo demócrata
Por Paula Lugones.

El 71% de los latinos y el 55% del voto femenino fue para Obama. El discurso antiinmigrante perjudicó a Romney.

Comienza a nevar aquí en Boston y Melisa Sánchez se apura para volver a su trabajo en un restaurante de la calle Stuart. Ella es de origen mexicano y ciudadana estadounidense, así que ayer votó. Eligió a Obama, sin dudar, como el 71% de los latinos que viven en este país. “No hizo mucho por nosotros, pero creo que es un hombre honesto. Teníamos miedo de Romney”, dice a esta enviada.

Barack Obama logró su triunfo porque pudo volver a movilizar algunos sectores que fueron esenciales: los hispanos y las mujeres fueron una de las grandes claves de su victoria de ayer.

En un país con 300 millones de habitantes, y donde el voto no es obligatorio, las mujeres van en general a las urnas mucho más que los hombres. Esta vez no fue la excepción. El 53% del total de sufragios fue de las damas y ellas se inclinaron mucho más por el demócrata que por Mitt Romney: un 55% votó a favor del presidente .

Ya había sucedido en la primera elección de Obama, en 2008, cuando obtuvo una proporción similar de votantes femeninas. Pero como las mujeres son muy sensibles a los aspectos económicos, los demócratas temían que la crisis hiciera inclinar su voto para Romney o que se quedaran en su casa y no salieran a votar. Pero no fue así. Probablemente haya pesado la reforma de salud impulsada por el presidente -que da acceso a 40 millones más de ciudadanos a cobertura médica- y también algún temor de que un eventual gobierno republicano pusiera límites a los derechos reproductivos, como el aborto o los subsidios a las clínicas que ofrecen planificación familiar gratuita.

Los hispanos mostraron también su fortaleza electoral al votar masivamente por Obama quien, pese a no haber cumplido varias de sus promesas de campaña, logró que un 10% saliera a votar (una cifra récord) y que casi un 75% lo hiciera por el demócrata.

Fueron decisivos, además en estados como Florida, Colorado con un muy robusto 87%, Arizona con el 79% y Nuevo México, con 77%.

“Los latinos jugaron un papel clave en la configuración del paisaje político de la nación, lo que demuestra que pueden influir en la nación como votantes y perseguir con éxito escaños en el Congreso como candidatos”, dijo Arturo Vargas, director ejecutivo de la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Electos y Designados (NALEO).

Los hispanos son la primera minoría en Estados Unidos, con más de 50 millones de habitantes, y votaron 12,2 millones . En 2008 Obama obtuvo más del 60% del voto hispano.

Obama les agradeció y les hizo una promesa en su discurso de ayer a la madrugada. “Esta noche ustedes votaron por la acción, no para que la política siga siendo la misma de siempre (...) y en las próximas semanas y meses espero poder trabajar con los líderes de ambos partidos para atender los desafíos que sólo podemos resolver juntos: reducir nuestro déficit, arreglar nuestro sistema migratorio”, dijo.

Es que Obama sabe que tiene una deuda pendiente con un electorado que volvió a apostar por él. No impulsó la reforma migratoria -gastó buena parte de su capital político en la ley de salud- y el llamado Dream Act, que daba documentación a los jóvenes que habían venido de niños al país, está trabado en el Congreso por los republicanos.

Por su parte, los republicanos están en severos problemas porque sólo un 27% de los latinos votaron por Mitt Romney: tienen miedo de las políticas antiinmigratorias que proponen y que fogonean desde el ala más dura del partido, la del Tea Party. Al inicio de su campaña, para competir en las primarias, Romney endureció mucho su discurso contra los indocumentados y ahora lo pagó. Deberán replantearse su política hacia este sector cada vez más importante.

Lo curioso -y un dato fundamental- es otro número que revelaron las boca de urna: el 65% del electorado está a favor de una legalización de los indocumentados . Y solo el 25% quiere su deportación. Quizás este dato ayude a lograr consensos para acelerar una reforma migratoria.

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