Por: Ricardo Kirschbaum.Hay una pregunta central que todavía no tiene una respuesta oficial y es si Cristina Kirchner se presentará o no a la reelección . Aunque hay datos abrumadores sobre su postulación en octubre, hay quienes siguen especulando que no lo hará.
Se trata de política ficción, expresión de deseos y de desconocimiento de la naturaleza del peronismo y de esta administración.
En primer lugar, la única garantía para que este oficialismo sobreviva como está hoy compuesto es que Cristina sea la candidata . Su eventual paso al costado sería el final de esta experiencia. En segundo lugar, si es reelecta, habrá intentos fuertes de buscar una reforma constitucional . Todavía no se ha visto todo lo que se puede hacer para retener el poder con alianzas, aun las más contradictorias. Saadi y Menem han sido sólo un botón de muestra del pragmatismo oficial. ¿Quién elegirá los candidatos a legisladores del oficialismo? ¿Los gobernadores? ¿Los líderes locales? No. Será la Casa Rosada. Es decir que quienes la integren serán a imagen y semejanza del cristinismo. En tercer lugar, el Gobierno ha creado una realidad a su medida y cree en ella: un país con baja inflación, inclusión social, trabajo pleno e inserción internacional, sin corrupción. La realidad es mucho más cruel y negativa en todos esos aspectos, pero ignorarla les permite esa construcción optimista. Por lo tanto, no esperan una crisis a corto plazo. En cuarto lugar, ¿alguien se imagina a Cristina entregándole el poder a otro peronista con la promesa de que le será devuelto mansamente en 2015 ? ¿Y alguno cree que el delegado que triunfe en 2011 no buscará su propio esquema de poder, tal como hizo Kirchner frente a Duhalde? Con ese panorama al frente, no hay razón objetiva para que Cristina no se postule a la reelección . Néstor Kirchner planeaba una sucesión interrumpida entre él y su esposa hasta 2020. Así, el proyecto de Cristina es intentar cumplir con el proyecto y usará todas las herramientas a mano para lograrlo.


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