Hillary sale a la caza de apoyos para Honduras

Hillary sale a la caza de apoyos para Honduras
La jefa de la diplomacia de Estados Unidos se reunirá con seis mandatarios centroamericanos para pedir que dejen el golpe hondureño en el pasado y apoyen el regreso de Tegucigalpa a la OEA.
La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, culmina su gira por el Cono Sur y Centroamérica en Guatemala con un objetivo muy concreto: buscar el retorno de Honduras, bajo el nuevo gobierno de Porfirio Lobo, a la comunidad internacional y, ante todo, su regreso al seno de la Organización de Estados Americanos (OEA).

Para ello celebrará un encuentro con varios presidentes de la región, entre ellos el anfitrión, Álvaro Colom; el salvadoreño, Mauricio Funes; el costarricense, Óscar Arias, y el dominicano, Leonel Fernández, además de Lobo. Faltará a la reunión el nicaragüense Daniel Ortega, la ausencia más notable dado que, como miembro de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), personifica el bloque más reacio a permitir el retorno de Honduras a la comunidad internacional.

El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, calificó esta semana al encuentro como un "hito" para avanzar hacia la normalización de la situación de Honduras y aseguró que la mayoría de los países del hemisferio están dispuestos a "escuchar y a tomar en cuenta lo que los países centroamericanos resuelvan" en este sentido.

Con todo, la tarea impulsada decididamente por Clinton, cuyo país fue uno de los primeros en reconocer al gobierno de Lobo, no se vislumbra demasiado fácil, a pesar de que cuenta con crecientes apoyos. Supone además un riesgo para Washington, teniendo en cuenta que Honduras constituyó en los pasados meses un duro punto de fricción entre América Latina y el gobierno de Barack Obama. Tras un período de "luna de miel" con amplias expectativas regionales, la crisis originada en el golpe de Estado que derrocó a Manuel Zelaya supuso, a ojos de muchos presidentes latinoamericanos, la evidencia de que Washington no cambió tanto como se esperaba.

Así lo expresó la presidenta Cristina Kirchner en una entrevista la semana pasada con la cadena CNN en Español que tuvo amplia repercusión en Washington. Según Kirchner, en América Latina existe una "sensación de oportunidad perdida" con Obama.

La Presidenta señaló la crisis centroamericana como "un golpe muy fuerte a esas expectativas". Y cuando trató el tema durante su reunión bilateral con Clinton este lunes en Buenos Aires, la jefa de la diplomacia norteamericana no logró visiblemente convencer a su interlocutora de la "necesidad de pasar página" en Honduras.

Tampoco lo consiguió, en otra de sus citas más relevantes de la gira, Brasil, cuyo canciller, Celso Amorim, descartó la posibilidad de restablecer a corto plazo las relaciones con Honduras y advirtió que a juicio de Brasilia, la reinserción de Tegucigalpa en la OEA requiere de "hechos concretos", sobre todo la creación de "condiciones" para que Zelaya "pueda regresar al país". Una demanda que, según Insulza, comparten numerosos países.

La Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA) consideró además que para que Honduras se pueda reintegrar a la comunidad internacional el gobierno de Lobo tiene que cumplir también otros requisitos. "Clinton debería comunicarle claramente al presidente Lobo que la plena restauración de la asistencia estadounidense a Honduras requerirá del cese inmediato de las violaciones de derechos humanos y el establecimiento de una Comisión de la Verdad", que constituyen los "pasos necesarios para dar inicio a un proceso de reconciliación nacional", consideró la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos.

Aunque se lograran superar todos estos obstáculos, la reintegración de Honduras a la OEA podría estar todavía lejos. En un organismo que se mueve a base de consensos es difícil que el tema sea propuesto a votación hasta que se tenga asegurado que ningún país se opondrá frontalmente. (DPA)

"Viene a intrigar y a dividir los países de la región", dice Venezuela

La gira latinoamericana de Hillary Clinton tiene como objetivo "intrigar y dividir a los países de la región", dijo el canciller venezolano Nicolas Maduro (foto). En lo que ya es una nueva escalada bilateral, el presidente Hugo Chávez acusó esta semana a EE. UU. de estar detrás de la denuncia de un juez español, que dijo tener indicios de que Caracas facilitó contactos entre el separatismo vasco de ETA y las FARC. En este sentido, el opositor Partido Popular (PP) de España pidió ayer a Rodríguez Zapatero "poner en su sitio" a Chávez.

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