"A MI HIJO LO CONDENARON POR DECIR LA VERDAD"

"A MI HIJO LO CONDENARON POR DECIR LA VERDAD"
Lo sostuvo Rita Arredondo, madre de Néstor "Lalo" Sotes, condenado días atrás a una pena única de nueve años de prisión por abusar sexualmente de una menor. La mujer dijo que su hijo es inocente y afirmó que había estado de novio con la adolescente que después lo denunció por este hecho, ocurrido en Azul en abril del año 2011.
"Fue una barbaridad la condena que se le dio. Nueve años me parece una locura", declaró ayer la madre de un hombre que días atrás, luego de la realización de un juicio oral, fue sentenciado a esa pena al ser hallado autor de un caso de abuso sexual ocurrido en esta ciudad en abril del año 2011, hecho que había tenido como víctima a una menor que por ese entonces tenía catorce años de edad.

Tal lo que ya se había informado en la edición del pasado domingo de EL TIEMPO, dicha sanción le fue impuesta a un azuleño identificado como Néstor Alejandro "Lalo" Sotes, de 44 años de edad, quien actualmente se encuentra preso en un establecimiento penal bonaerense cumpliendo lo que hasta ahora es esta condena de primera instancia.

La condena le había sido impuesta tras la realización de un juicio a puertas cerradas que tuvo como escenario el Tribunal Oral en lo Criminal número 2 y contó con la intervención en forma unipersonal del juez Carlos Pagliere (h).

En el debate desarrollado en la sala ubicada en el segundo piso de Tribunales, cuando el pasado lunes 12 del corriente mes se anunció el fallo con veredicto condenatorio para Sotes, el juez halló al encausado autor penalmente responsable del delito abuso sexual con acceso carnal.

Por ese caso, el azuleño recibió ocho años, sanción que unificada con una condena anterior por amenazas que registraba a modo de antecedente penal se tradujo en la ya mencionada pena de nueve años de prisión.

Rita Arredondo, madre de Sotes, afirmó ayer que su hijo es inocente. Y en una entrevista mantenida con este diario, entre otras cosas, sostuvo que la menor que figura como víctima de este hecho y su hijo habían sido novios.

"De toda esta historia, lo que yo sé y puedo decir es que mi hijo con esa chica andaba. Yo no los ví, pero mi nieto, es decir, el hijo de mi hijo, me contó que la chica frecuentaba la casa de él. En el barrio de ella hay muchos vecinos que lo habían visto con ella", declaró la mujer.

El caso

De acuerdo con lo que el juez Pagliere (h) diera por acreditado en cuanto a la existencia del hecho por el que Sotes fuera condenado, el mismo ocurrió en abril del año 2011.

A finales de ese mes, quedó probado que el encausado manejaba un automóvil de color negro y vidrios polarizados en el que pasó a buscar a la menor, con la que luego se trasladó hasta las inmediaciones del Balneario.

Los dos llegaron en el vehículo hasta Lola Mora entre Bidegain y 25 de Mayo, lugar donde Sotes estacionó ese rodado que conducía y abusó de la adolescente, a quien accedió carnalmente, "en contra de la voluntad manifiesta la menor, quien lloraba y se resistía, al mismo tiempo que este sujeto la amedrentaba manifestándole "calláte, si no me vas a conocer"", había señalado en la resolución el magistrado interviniente en este debate.

La declaración que la menor brindara en sede judicial en Cámara Gesell, luego de que el caso fuera denunciado, fue considerada como uno de los elementos fundamentales para dar por probadas tanto la existencia del hecho como la autoría de Sotes en el mismo.

La chica había contado que Sotes se había contactado a través de mensajes de texto a su celular y que de esa manera logró un día encontrarse con ella, a quien pasó a buscar con un auto y se dirigieron hasta la zona donde la menor fue abusada.

También, de sus dichos surgió que Sotes le dijo que tenía 22 años y que se llamaba "Leandro".

"Andaban de novios"

Rita Arredondo, si bien estuvo presente en Tribunales los días en que este juicio duró, contó ayer que no le permitieron presenciar el debate "porque era a puertas cerradas".

Su hijo lleva ya detenido un año, luego de que personal policial lo había arrestado por este caso el 6 de agosto de 2012.

Tiempo antes, un automóvil Ford Galaxy que poseía Sotes le había sido incautado, en el marco de lo que fue la instrucción de esta causa llevada adelante desde la UFI 2, cuya titular es la fiscal Laura Margaretic.

Arredondo sostuvo que su hijo nunca le comentó que hubiese tenido algún inconveniente con la menor que luego lo denunciara.

"Esto no fue, como dicen, un abuso sexual o que él la violó. A mi hijo lo condenaron por decir la verdad, por decir que andaba con esa chica", indicó la madre de Sotes ayer.

El hombre condenado había declarado en el debate. Durante su testimonio, negó haber abusado de la chica y dijo que tuvo una relación sentimental con ella.

Pero su versión no fue considerada creíble y no impidió que, finalmente, resultara condenado a esa ya señalada pena única de nueve años de prisión.

"Si bien la chica cuenta otra cosa, yo no sé por qué lo hace. Por eso, a mí me gustaría decirle a la chica que le cuente a su mamá la verdad. Es muy feo lo que están haciendo", afirmó Arredondo.

En otro tramo de la entrevista mantenida ayer, la mujer reiteró: "Ellos andaban y mi hijo, Lalo, en ningún momento la subió de prepo ni nada al auto".

Otro aspecto que le llamó la atención a Arredondo fue el lugar y la hora -alrededor de las 18.30- en que este hecho se produjo.

"Yo frecuento todos los días esa zona porque camino. Y siempre hay gente. ¿Cómo no vas a pedir auxilio, no vas a gritar o no vas a hacer nada si te pasa algo así? A mí me parece rarísimo".

Rita Arredondo declaró que en todas las ocasiones que visita a su hijo en la cárcel donde está preso "él me jura que ellos andaban de novios".

También, negó que su marido le haya ofrecido plata, tal como se menciona en el fallo, a la madre de la menor para que retirara la denuncia. "Eso son todas mentiras", dijo.

Volviendo a la pena que le impusieron a su hijo, la mujer señaló: "Nunca vi que en Azul, y esto lo digo sinceramente, le hayan dado a alguien una condena así. Además, a muchos los han condenado pero nunca estuvieron presos".

Y otra cosa que le llamó la atención en torno al caso fue que hayan transcurrido varios meses desde que el hecho ocurrió a cuando la denuncia fue formulada.

Además, sostuvo que su hijo nunca tuvo un auto negro con vidrios polarizados. "Sólo tuvo ese Ford Galaxy que le incautaron, que era de otro color, no negro".

"No tengo mucho más para decir. Como madre, me duele en el alma. Lo único que quiero hacer con esto es un descargo y dar mi versión. No quiero herir ni lastimar a nadie con esto que digo", afirmó y finalmente agregó que en este caso "le creyeron a la chica y a mi hijo, por decir la verdad, lo condenaron. Él dijo su verdad, que con esa chica andaba. No fue, como dijeron, que abusó de ella".

El dato

Fiscal de este juicio había sido el Dr. Javier Barda, quien solicitara en su alegato diez años de prisión para Sotes. La defensora Oficial del encausado fue la Dra. Adriana Hernández. La funcionaria judicial, según refirió ayer Rita Arredondo, ya le manifestó que apelará en Casación este fallo de primera instancia.

UNA CAUSA QUE SIGUE ABIERTA

Rita Arredondo es también la mamá de Rolando Sotes, quien años atrás murió mientras estaba preso en Tandil, en una celda de castigo de la Seccional Segunda de Policía, hecho del que aún se trata de determinar -en el marco de una causa que sigue abierta- si se trató de un suicidio, tal la versión oficial dada en su momento, o si el joven fue asesinado.

Sobre ese caso, la mujer declaró ayer: "Quisiera algún día que la Justicia también se ponga una mano en el corazón y me diga la verdad de lo que pasó con mi hijo Rolando. Hace ya ocho años de su muerte y todavía nunca me dieron una respuesta sobre lo que pasó. Sincera y honestamente, yo no creo en el suicidio de Rolando".

Rolando Sotes había sido encontrado sin vida en enero del año 2005. La investigación iniciada por el caso derivó en que tiempo después se iniciara un sumario penal en forma paralela.

Ese expediente sirvió para demostrar que, en los días previos a su muerte, Sotes había sido golpeado por quien en aquel tiempo era el jefe de la comisaría segunda de Tandil: el comisario Juan Andrés Yeffal.

En diciembre del año 2009, la Cámara Penal de Azul confirmó el fallo de primera instancia que un año antes había condenado al funcionario policial como autor del delito severidades.

Por ese ilícito, a Yeffal lo condenaron a un año y ocho meses de prisión en suspenso, además de que lo inhabilitaron para ejercer cargos públicos por el plazo de tres años y cuatro meses.

Comentá la nota