Hieren al presidente de Yemen en un atentado a la sede de Gobierno

Siete oficiales de seguridad murieron y varios miembros del régimen resultaron heridos, entre ellos un gobernador. Ali Abdalah Saleh reclamó venganza en un mensaje de audio, donde se lo notaba con dificultades para respirar.
El jefe de Estado yemení, Ali Abdalah Saleh, resultó herido en un atentado contra el complejo presidencial en Saná, que también causó la muerte de siete oficiales de seguridad y lesiones a varios responsables gubernamentales. Horas después del ataque, el mandatario clamó venganza contra el jefe tribal opositor Sadeq al Ahmar y sus hermanos, a los que acusó de la agresión.

Un ayudante del presidente dijo que Saleh sufrió heridas leves en la parte posterior de la cabeza por las esquirlas de un proyectil que alcanzó una mezquita en el interior del complejo presidencial. Un comunicado oficial indicó que el mandatario se encontraba “bien y en buen estado de salud”, pese a las heridas sufridas. Según un asistente, en el atentado resultaron heridos graves el presidente de la Cámara Alta del Parlamento, Yehia al Rai, y el gobernador de Saná, Neeman Duid.

En una grabación de audio transmitida anoche por la televisión estatal, el propio Saleh clamó venganza contra el jefe tribal opositor Sadeq al Ahmar y sus hermanos, a los que acusó del ataque. El audio duró menos de cinco minutos y pudo apreciarse que le costaba respirar. El presidente prometió eliminar “las bandas” de Al Ahmar y las acusó de ocupar instituciones del Estado y ministerios, saquear bienes y de no tener ninguna relación con las revueltas populares. “Los que cometieron esto son elementos fuera de la ley y agentes de la traición, que hirieron a algunos funcionarios y mataron a siete oficiales”, dijo Saleh, que prometió perseguir a “los criminales” en colaboración con las fuerzas de seguridad. El presidente reveló, además, que el coronel Mohamed Jatib, jefe de la Seguridad Especial del presidente, está entre los fallecidos.

Antes de la difusión del mensaje de Saleh, la oficina de Al Ahmar, líder de la tribu Hashed, negó en un comunicado cualquier relación con el atentado, y acusó al mandatario de orquestar el ataque para justificar ataques a las viviendas de su familia. Ayer fue bombardeada la casa del hermano menor de Al Ahmar, Hamid, principal patrocinador de las revueltas contra Saleh. Testigos señalaron que más de diez explosiones sacudieron el barrio diplomático de Hedda en el sur de Saná, donde se encuentra el domicilio del hermano de Al Ahmar y cerca del complejo presidencial.

Los choques armados entre las fuerzas del régimen y los partidarios de Al Ahmar estallaron el 23 de mayo pasado, después de que Saleh rechazara por tercera vez firmar una iniciativa presentada por los países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) para una transferencia pacífica del poder.

En Taiz, en el sur, al menos cinco personas –tres reclutas de la policía y dos manifestantes– murieron y otras 27 resultaron heridas durante protestas. Fuentes de los servicios de seguridad apuntaron que las víctimas se produjeron por el impacto de misiles lanzados contra la policía por miembros de la tribu Seraeb, en represalia por el trato que reciben los manifestantes antigubernamentales por parte de los agentes del orden.

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