El entrenador sabalero, habló de las virtudes que tuvo el equipo para conseguir la victoria ante el conjunto millonario. Se tapó la accionar de los carrileros y no se dejó jugar con libertad al tridente ofensivo; Lanzini, Gutiérrez y Cavenaghi.
—Hoy la gente se fue con lágrimas de emoción por este momento, ¿qué opinás?
—Tenemos que estar tranquilos. Ganamos un partido muy importante para nosotros, es nuestra lucha, hicimos valer muy bien los tres puntos ganados de visitante con Quilmes, ganándole de local ahora a River. Hemos dado un paso más en nuestro duro camino, que es el de buscar la salvación. Nosotros estamos muy complicados y tenemos que jugar los partidos de esta manera. Lo dije en la previa: con una intensidad muy alta y tratando de tapar las virtudes de River, que eran Lanzini, Cavenaghi y Gutiérrez, cuando se tiran atrás que es aprovechado por Carbonero y Vangioni. Tapamos muy bien las bandas, sabiendo que podíamos golpear a la línea de tres. Creo que fue un triunfo justo.
“Sabíamos que las necesidades de River lo iban a llevar a buscar el arco siempre, y también sabíamos que los molestaría si hacíamos una cancha ancha, como la hicimos. Por momentos con Graciani, con Curuchet por el otro lado, y con Luque cuando entró. Eso a River le molestó porque sintieron el trajín, y Vangioni y Carbonero en el segundo tiempo ya no tenían proyecciones tan marcadas. Teníamos que tapar, recuperar y salir rápido. Es el partido que diseñamos nosotros, porque es muy difícil jugarle a River al golpe por golpe”, analizó el entrenador rojinegro.
—¿Colón está recuperando el significado de jugar en Santa Fe y ante su gente?
—Nosotros jugamos con un plus, que es el apoyo de la gente. Lo dije cuando asumí, que teníamos que hacer una localía fuerte, por lo que transmitimos nosotros y para el contagio de la gente. La gente es un jugador más, alienta permanentemente. Nosotros tenemos que lograr no desenfocarnos y tenemos que seguir con el mismo objetivo. No hemos hecho nada, hemos ganado tres partidos, y si rompemos algo de lo que venimos haciendo, vamos a tener problemas. Si seguimos sobre esta línea, en la que no nos sobra nada, que es la del esfuerzo, que es la del trabajo, que es la de cada día dar un poquito más y jugar cada partido como si fuese una final, vamos a tener chances de salvarnos. Si no, nos metemos en problemas. Tenemos que ser muy inteligentes para transmitirles eso a los jugadores.
—¿Sentís que el plantel tiene la identidad que pretendés?
—Nosotros dijimos que había prioridades. Una era ordenarlo, no porque considerábamos que estaban mal del proceso anterior, sino porque considerarnos que el orden nos da más posibilidades. Conseguido el orden, más la pretemporada fuerte que hicimos, el equipo corre mucho. Los últimos 20 minutos de Colón son difíciles para el rival en esta cancha. Si creemos que porque se le ganó a River hicimos la tarea, estamos desenfocados. Lo que tenemos que hacer es seguir sobre el mismo camino y saber que son tres partidos, nada más. Ser conscientes de que tenemos virtudes y que tenemos defectos, y no renegamos de eso, sólo que vamos a tener lo que consideramos más propicio para la ocasión. Que es tapar, ser un equipo incómodo y aprovechar los momentos oportunos que nos da el rival.
—De todos modos quedó un equipo largo luego del gol...
—Coincido. Creo que va de la mano de la apertura del marcador. Nos sentimos cómodos defendiendo de esa manera y nos quedó un equipo largo. Pero estoy seguro que fue a partir de que marcamos el primer gol. Antes de eso había una tenencia mayor de River, aunque sin hacernos daño. Cuando conseguimos la apertura, creo que nos fuimos unos 10 metros más atrás, nos quedamos largos y no supimos como corregirlo, pero nos sentimos cómodos. Porque Mansilla tenía un duelo con Carbonero y Graciani con Vangioni, y la pelota pasó mucho por los pies de Ponzio y Kranevitter. Esa era la idea, darle la pelota a ellos y tapar a los jugadores que hacen daño.
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