La intendenta de San José de Santa María, Mónica Hernández, quien sufrió el revés en las urnas el pasado 13 de marzo, aseguró -al hacer un análisis poselectoral- que más que la derrota, le duele tener que entregar la comuna al FCS, puesto que Walter Mendoza, el candidato de ese sector, resultó electo por voto popular.
Dijo que no fue "una elección normal", que hubo "numerosas irregularidades" sobre las que ya hizo denuncias, entre las que mencionó panfletos que atentaban contra ella y su familia. "Está claro que a nosotros nos exigieron cumplir con las leyes, pero a ellos (por los sectores opositores) no. Valía todo con tal de derrotar a Mónica Hernández, pero no me derrotaron, voy a seguir trabajando y defendiendo al Partido Justicialista, pese a que más de uno traicionó", advirtió.
La jefa comunal comentó también que se reunió con la gobernadora electa, Lucía Corpacci, tras los comicios, "en una charla fructífera en donde ella felicitaba por el voto femenino".
Pese a la derrota y tomando como horizonte de gobierno hasta diciembre, Hernández prometió "seguir trabajando en todos los proyectos, el asfalto de la avenida De las Américas, el hogar de ancianos y cumplir con lo más que se pueda".

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