María Elena Bergoglio contó que recibió un llamado telefónico de su hermano, que la tomó por sorpresa. Enterate de qué conversaron en esta nota.
“En un momento me dice: Mirá, yo te pido que saludes a toda la familia en mi nombre, deciles que no los puedo llamar a cada uno porque sino fundo las arcas del Vaticano”, relató.
Y agregó, en una improvisada conferencia de prensa en la puerta de su casa en Ituzaingó: “Lo noté feliz, muy bien. Me dice ´Estoy bien, quedate tranquila. Esto se dio así y no podía decir que no´”.

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