Las heladeras de la morguera del HIGA no están funcionando en su totalidad debido que de las seis que hay sólo andan cuatro. Según los trabajadores esto ocurre a menudo y muchas veces los cadáveres quedan en bolsas sin refrigeración en el subsuelo del hospital.
Como dato significativo, el móvil de Radio Brisas dio a conocer que cuando alguien por cuestiones de indigencia muere en el hospital, se pide al Municipio un cajón. El miércoles de la semana pasada una persona murió y no le dieron el ataúd hasta el lunes.
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