Los vecinos que se acercaban para ser atendidos en la Guardia del hospital público de esta ciudad debieron esperar varias horas para consultar con profesionales. Sin respuestas y con sus molestias y patologías irresueltas. Desde la Dirección se informó que se debió a una situación de emergencia.
Sampaolesi señaló que son tres médicos los que están trabajando en la guardia. “Las pediatras están con emergencias arriba y no pueden bajar” dijo ante la consulta de algunas mamás por la atención a los más chicos. Al mismo tiempo indicó que ante emergencias pediátricas las enfermeras derivarán al paciente con cualquiera de los otros médicos para que los atienda.
“Le pedimos a la gente que viene a hacer uso de la guardia que tengan paciencia, que se las va a atender” aseguró. En este mismo sentido reiteró que “hay mucho trabajo en el hospital y de cosas graves que no se pueden dejar pasar porque no esperan”.
Los pacientes y sus esperas
Roxana Valdés llegó con su pequeña hija a las 10 de la mañana para averiguar la causa de la fiebre de la nena. A las 16 todavía no había sido atendida. “Nos dijeron que ahora iba a bajar, pero todavía no pasa nada” explica la mujer.
Después de varias horas la mujer comenta que no les dieron explicaciones de por qué existía esta demora. “Me voy a quedar a esperar a ver si la atienden” dice a la vez que comenta que este es el único lugar donde puede atenderse. “Antes que yo había gente, pero se cansaron y se fueron -sostuvo-, pero yo como tengo a la gorda con fiebre, no me quiero ir”.
Por otro lado la mujer indica que los Centros de Salud, instituciones intermedias dependientes del estado municipal y provincial para descentralizar la atención médica, funcionan hasta las 12 hs.
Al mediodía llegó Leonardo Cardozo, un abuelo de 87 años, para consultar por un fuerte resfriado que tiene hace días. “Pero no hay novedades de nada, así que me voy” dijo resignado el abuelo. “Voy a tratar de ir al Hospital Alvear a ver si me atienden ahí” agregó. Leonardo no tiene cobertura médica.
Liliana es otra de las pacientes que esperan ser atendidas. Si bien le habían extraído sangre para unos análisis una hora antes, comentó que el sábado esperó cinco horas, desde las 17 a las 22, para ser atendida por un fuerte dolor abdominal. Una vez que consiguió que la revisara un médico le diagnosticaron un cólico hepático por lo que debió quedar internada hasta el domingo.
Por otro sector de espera, aguardaba Estela, que desde las 8 de la mañana junto a su hija se encontraban en el lugar. Ambas mujeres acompañaban a un familiar que sufría ataques en cualquier momento. Si bien lo estaban atendiendo, el joven no podía quedar sólo porque podía sufrir una crisis en cualquier momento.
Comentá la nota