Un grupo de scouts ya juntó más de 10 mil botellas. Buscan la adhesión de más voluntarios para poner manos a la obra.
La misión del movimiento scout es contribuir a la educación de los jóvenes para ayudar a construir un mundo mejor donde las personas se desarrollen plenamente y jueguen un papel constructivo en la sociedad. Y, literalmente, de eso se trata su idea: construir. Alrededor de veinte scouts de distintas parroquias tuvieron una idea: juntar botellas para hacer ladrillos ecológicos y, con ellos, construir un lugar para que funcione el merendero Ángel Rafael, de La Ciénaga, en el que reciben su merienda a diario unos 60 chicos.
"Nosotros como scouts siempre estamos llevando servicios a la sociedad, eso es lo que nos caracteriza y lo que nos enseñan desde chicos. Pero esta es la primera vez que vamos a hacer algo tan grande y en conjunto con scouts de otras parroquias como la San alfonso, Santa Rosa de Lima y otras de la zona sur", dijo Cristian Morales, uno de los jóvenes que participarán de esta innovadora movida que une solidaridad y cuidado al medioambiente porque las botellas serán recicladas y reutilizadas como ladrillos, rellenas de arena.
Ya tienen más de 10 mil que fueron recolectando, primero, con la ayuda de amigos y familiares y luego con la de otras personas que se sumaron a esta acción, desde julio del año pasado.
Con lo que aún no cuentan es con la fecha exacta de inicio de la construcción del merendero, pero estiman que será a fines de agosto. Para eso buscan la adhesión de más voluntarios que colaboren en la edificación. Un arquitecto colabora con ellos en el proyecto del merendero. También necesitan cernidores.
Cristian invitó a dar "me gusta" en la page de Facebook: Tu botella, mi ladrillo, en donde se publicará cómo se puede colaborar en la construcción de este merendero.
Hoy el hogar Angel Rafael funciona gracias a la familia Chocobar, pero no cuenta con un lugar físico para recibir a todos los niños que van a diario. "Los Chocobar son una familia muy católica con una historia de vida muy fuerte. Son muy creyentes y sienten que nosotros, los que vamos a construir el merendero, somos una ayuda que les mandó Dios. Ya se han formado lazos muy fuertes y nos encariñamos un montón", contó Cristian. "Se nos ocurrió porque colaborábamos antes con otro merendero, al que luego le donaron un lugar dónde funcionar y notábamos que en invierno los chicos buscaban su merienda y debían retirarse porque en el lugar no había ni techo ni paredes que los resguarden del frío", contó Cristian. Y no se rinden.
"Lo que más valoro de lo que estamos haciendo es que desde que comenzamos a desarrollar nuestra idea tuvimos muchas dificultades. Cada uno tiene sus cosas, sus estudios y lo cierto es que tampoco tenemos mucha experiencia. Hay muchos chicos que tuvieron que dejar este proyecto. Hubo muchas piedras en el camino, pero acá estamos y, dentro de poco tiempo, vamos a construir", concluyó Cristian.Sumate a "Tu botella, mi ladrillo".
Aún no hay fecha de inicio de la obra, pero Cristian invitó a dar "me gusta" en la page de Facebook: Tu botella, mi ladrillo, en donde se publicará cómo se puede colaborar en la construcción de este merendero. Esa page tiene casi 600 me gusta y los jóvenes apuntan a sumar más gente y a difundir más la campaña.
Comentá la nota