El objetivo es evitar que se realicen previas y afters dentro del predio universitario.
“Hace aproximadamente 30 días le enviamos una nota al IPLA solicitando su colaboración. También logramos coordinar con la Policía para hacer operativos. El primero se hizo este sábado y pudimos disminuir sustancialmente el ingreso”, aseguró José Hugo Saab, coordinador del Gabinete del Rectorado de la Universidad.
Vecinos de Horco Molle y personas que hacen deporte en esa zona denunciaron que de jueves a domingo, el camino que conduce a la Reserva y a la Escuela de Agricultura se convierte en el escenario del descontrol: muchos jóvenes se juntan a consumir bebidas antes o después de los boliches, se realizan picadas y hasta se vende alcohol a bordo de camionetas. Como se trata de un predio nacional, la Policía provincial no puede ingresar.
Saab dijo que en cuanto los empleados de la UNT que trabajan allí advirtieron lo que estaba sucediendo, avisaron a las autoridades y se le pidió colaboración al IPLA. “Le vamos a volver a pedir a la Policía y al IPLA que se hagan los operativos. Porque queremos que sean constantes y no hechos aislados”, aseguró el funcionario.
Saab detalló que los controles del sábado se llevaron a cabo en la avenida Aconquija, en la Perón y en la rotonda de Horco Molle.
La fuerza que debería encargarse de custodiar los terrenos universitarios es la Policía Federal. “El problema es que tienen poca capacidad operativa en la provincia”, admitió Saab.
Otra de las medidas que planea tomar la UNT es la construcción de una nueva garita en el acceso al predio. “No son fondos significativos, así que calculo que la haremos rápidamente”, concluyó
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