Hallan una importante grieta en Fukushima

Por allí se filtra el agua hacia el mar
TOKIO.- Luego de numerosos intentos fallidos y gracias al incansable trabajo de los técnicos, la operadora de la planta nuclear Fukushima I halló ayer una grieta en el tanque de contención del reactor 2, responsable del derrame de agua radiactiva al mar.

La grieta, de unos 20 centímetros, provocaba la filtración de líquidos con una radiación de 1000 milisieverts por hora.

Como primera medida de contención, la compañía energética Tepco, a cargo de la planta, anunció que tiene previsto verter cemento para cubrir la fisura y detener el escape.

En tanto, los operarios de la empresa y expertos trabajaban arduamente para controlar la temperatura de cuatro de los seis reactores de la planta, cuyo sistema de refrigeración resultó dañado por el tsunami del 11 de marzo pasado.

Otra de las tareas primordiales de los operarios era el drenaje de las zonas inundadas con agua radiactiva dentro de la planta.

Los expertos estudian las alternativas para almacenar esta agua contaminada. Una de las opciones que se barajan es la utilización de una isla artificial flotante que podría contener 10.000 toneladas de líquido. La isla, una gran estructura de acero, se traería desde la ciudad de Shizuoka (unos 360 kilómetros al sur de Fukushima), donde ahora funciona como un parque pesquero flotante.

Críticas a Kan

Por su parte, el primer ministro de Japón, Naoto Kan, viajó ayer por primera vez en tres semanas a la región del nordeste del país que resultó devastada por el sismo.

Kan arribó desde Tokio en un helicóptero militar al pequeño puerto de Rikuzentakata, en la prefectura de Iwate, particularmente azotada por la doble catástrofe, que dejó en total 11.828 muertos y 15.540 desaparecidos, según el último recuento.

"El gobierno trabajará duro con ustedes hasta el final. Quiero que todos hagan también su mejor esfuerzo", dijo Kan, citado por la agencia Kyodo, a un sobreviviente en una escuela usada como centro de evacuación.

Algunos sobrevivientes están enojados porque la visita de Kan se demoró tres semanas y acusan al gobierno de hacer poco en ayudarlos a reconstruir sus vidas en medio de los escombros.

Ya impopular antes del desastre, Kan fue criticado por su manejo de la crisis humanitaria.

"Hay gente que ni siquiera puede ir a buscar a los muertos. Quiero que les preste atención a ellos", dijo Kazuo Sato, un pescador de 45 años, citado por Kyodo.

En tanto, ayer una buena noticia se expandió por los medios japoneses: los guardacostas de la prefectura de Miyagi rescataron en el mar a un perro que se hallaba a la deriva sobre los restos del techo de una casa.

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