En el Materno Infantil un equipo interdisciplinario realiza el seguimiento y tratamiento de los más pequeños pacientes que, luego de cumplir 15 años son derivados al Interzonal.
Esta afección, que afecta a 1 de cada 5700 recién nacidos vivos en la provincia de Buenos Aires, cuenta con aproximadamente 450 pacientes en seguimiento por parte del Ministerio de Salud, de los cuales 247 están bajo tratamiento en La Plata, según confirmó el coordinador del Programa provincial de Fibrosis Quística, Edgardo Segal.
En la provincia de Buenos Aires, los hospitales Sor María Ludovica, Rossi de La Plata, y Cetrángolo de Vicente López, cuentan con un Centro de Fibrosis Quística que se ocupa de atender a estos pacientes, y otorgarles el tratamiento interdisciplinario indicado para estos casos. También los hospitales "Penna" de Bahía Blanca trabaja con profesionales capacitados para el abordaje multidisciplinario de esta patología que, décadas atrás tenía una sobrevida media que no superaba los 10 años y actualmente alcanza los 37.
El viceministro de Salud, Sergio Alejandre, explicó que "en los últimos años se produjo una modificación en la sobrevida de estos pacientes que, gracias al diagnóstico precoz, los tratamientos tempranos y la medicación, pueden llegar a la adultez y mejorar su calidad de vida".
La fibrosis quística causa la formación y acumulación de un moco espeso que afecta sobre todo a los pulmones, intestinos, páncreas, hígado y, en el caso de los hombres, también afecta el aparato reproductivo.
Quienes la padecen, deben nebulizarse, tomar medicación y hacer kinesiología respiratoria varias veces al día, de por vida. Años atrás la tasa de sobrevida no superaba los 10 años, mientras que actualmente gracias a los avances operados, se aproxima a las 4 décadas.
La FQ es una enfermedad heredada en forma autosómica recesiva, es decir que tanto el padre como la madre -que son sanos- llevan una copia del gen alterado.
Se trata del gen que controla el ingreso y escape de cloro y sodio (sal) a través de las paredes de las células y tejidos del cuerpo. En individuos afectados, este gen contiene un error o una falla en su estructura, determinando una alteración en la función del mismo. La probabilidad de padecer FQ cuando los padres son portadores del gen alterado es del 25 por ciento, es decir, 1 en 4 en cada embarazos.
El diagnóstico se realiza mediante un test de sudor, que mide el exceso de sal de la transpiración, un indicador clave de esta enfermedad. También puede detectarse a través de un análisis de sangre neonatal, que brinda un diagnóstico temprano para iniciar el tratamiento cuanto antes.
Edgardo Segal, explicó "el buen funcionamiento y la eficiencia" del Banco de Drogas de la provincia de Buenos Aires en la distribución de los medicamentos para estos enfermos, quienes para ser admitidos deben ser evaluados por el Servicio de Neumotisiología del hospital provincial de Niños "Sor María Ludovica", de La Plata.
Un equipo en Mar del Plata
La nutricionista Ana Cabral, junto a la kinesióloga Adriana Falcone, la psicóloga María Inés Rodríguez, la asistente social Daniela Ortega y el doctor Taborda, encargado de la parte respiratoria de los pacientes, forman parte de un equipo multidisciplinario que atiende a pacientes desde su nacimiento hasta los 15 años de edad, momento en que son derivados al Hospital Regional. Actualmente en el Materno Infantil son tratadas 17 personas por esta afección y otras 7 ya fueron derivadas.
Tratamiento completo
Cabral dialogó con LA CAPITAL y aseguró que "el tratamiento es completo. Ahora con la posibilidad de realizar el diagnóstico inmediatamente a los recién nacidos, dosando en el talón de todos los recién nacidos de Mar del Plata una reacción llamada TIR que da un diagnóstico muy precoz" que si da positivo para FQ luego "se pide una confirmación a través del sudor" pero que hasta que se tenga esa confirmación al bebé se le realizan cuidados, sobre todo de las afecciones respiratorias.
La profesional aclaró que "como tiene esta enfermedad mucha patología respiratoria, en el trabajo interdisciplinario se atiende el pulmón y la nutrición", además de tener especial cuidado sobre la función del páncreas, para lo cual al paciente se le administran enzimas que lo ayudan a digerir correctamente los alimentos y evitan su desnutrición.

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