Apuntan a la prevención oncológica; Buscan concientizar en el cuidado de la manera de trabajar
Recorridas
“Estos días estuvimos con los consultorios móviles del gremio y de la obra social del Personal Rural y Estibadores de la República Argentina (Osprera) haciendo controles visitando varios lugares, lo más importante abordando la prevención del cáncer uterino en las mujeres con todos los estudios gratuitos, pero no sólo es para los afiliados es para todos en general. En San Justo se atendieron más de 25 personas, en Colonia Elía más de treinta; en Herrera más de 20” enumeró Mario López, secretario general de la Uatre local a este diario; “se trata de un consultorio ginecológico y otro clínico donde también se atiende pediatría, equipado con todo. Cada Provincia tiene uno, pero algunas por su extensión y cantidad de habitantes tienen dos o tres” explicó.
Contó que tuvieron que frenar las recorridas por las lluvias, pero tienen programado para la segunda quincena de abril visitar las localidades de Las Moscas, San Marcial, Líbaros y Rocamora, “la idea que en noviembre se haga todos los años”.
“Es un aporte que hace el gremio y la obra social a la prevención en salud. Estos móviles fueron los cuestionamientos, con detención incluso del Momo (Gerónimo) Venegas ordenado por el juez (Norberto) Oyarbide porque debía justificar unos fondos, y parte de ese de dinero lo invirtió en esto, más que justificado estaba, por lo que no pudieron probar nada” reprochó.
Prevención y prejuicios
“La gente de campo somos poco de ir al médico, y cuando vamos ya es tarde sobre todo en cuestiones oncológicas. En estos consultorios se dan charlas a los hombres, porque después de los 50 años debemos hacernos un análisis de próstata, porque detectado a tiempo es curable” comentó.
El gremialista explicó algo que es muy común en los ámbitos rurales por parte de patrones, empleados y cuentapropistas: la ignorancia en la prevención en el uso de los agrotóxicos a la hora de manipularlos, e incluso contó su propia experiencia, “ahora se hacen cursos de capacitación no sólo para empleados sino también empleadores, tanto del uso de maquinarias como de agrotóxicos. Cuando hacemos inspecciones lo hacemos con el inspector de seguridad e higiene laboral de la Provincia, y somos muy cuidados. Hay que ser conscientes de que por (la dependencia de ) nuestra economía no podemos dejar de producir soja, y tampoco sin dejar de fumigar porque esas plantas lo requieren. Nuestra zona sin ellas sería un desastre, porque lamentablemente vivimos de ello; por eso debemos informar a la gente. Trabajé desde los 12 años en Santa Fe, donde me crie, siempre con agroquímicos y nunca me cuidé, porque a veces en el campo nos parece que usar guantes y mamelucos no es de hombres, hoy soy alérgicos a la cipermetrina (N de la R: es uno de los insecticidas más importantes de uso a gran escala para la fumigación), no puedo entrar a un lugar donde hayan fumigado, o esté depositada, se me irritan los ojos, las fosas nasales, y es producto de eso. Como yo a muchos compañeros les pasa lo mismo. Acá se empezó hace poco con la siembra fuerte de la soja, en Santa Fe arrancamos en el ´78. Si fumigamos cerca de las escuelas, pueblos, con aviones o mosquitos, para eso hay legislación que las regula y marca límites, en nuestra Provincia hay una de las mejores, sólo hay que cumplirlas” remató.
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