Así lo afirmaron desde Araucaria Energy. A través de un comunicado, sostuvieron que en marzo de este año la Municipalidad autorizó a iniciar las obras.
La empresa Araucaria Energy emitió un comunicando en donde “lamenta la derogación de la ordenanza” del Concejo Deliberante que rezonificaba el predio donde se instala la central termoeléctrica. Además, sostuvieron que esta situación “resulta inédita y genera confusión y preocupación en los organismos nacionales y provinciales, ya que no permite que Araucaria Energy pueda habilitar la planta de generación eléctrica, contratada por CAMMESA y prevista su puesta en marcha para diciembre de 2017”.
Además, la empresa contradice algunos de los argumentos esgrimidos desde el Departamento Ejecutivo. Uno de ellos es que, según Araucaria, el 29 septiembre de 2016 se “presentaron los Estudios de Impacto Ambiental (EIA) tanto en la Municipalidad de Luján como ante el Organismo Provincial de Desarrollo Sustentable (OPDS)”. En tal sentido, expusieron que “desde el inicio cumplimos con todos los requerimientos municipales y provinciales necesarios para la construcción y futura habilitación comercial de la planta”.
Otro dato llamativo expuesto por la empresa es que en marzo de este año recibieron la autorización del Departamento Ejecutivo para iniciar las obras: “Durante noviembre 2016 se presentó la documentación de la obra a la Municipalidad de Luján y el 14 de marzo del 2017 se recibió la autorización correspondiente para iniciar las obras”.
Por eso, afirmaron que “lamentamos que durante todo este proceso, no se nos hiciera llegar pedido de informe, sugerencia o aclaración alguna, habiendo estado siempre dispuestos al diálogo. Además rechazamos de forma categórica la comparación maliciosa de nuestra actividad con la de una curtiembre (Cutarsa). La tecnología de última generación que utiliza nuestra planta (Siemens/Rolls Royce) aprobada por las exigencias ambientales de Europa o EEUU, nos obliga a un cuidado ambiental muy superior a los estándares locales”.
En esa línea, sostuvieron que la decisión de derogar la ordenanza “impidió transitar una instancia de diálogo y análisis necesario para conocer y quitar dudas e inquietudes lógicas de la población de Luján”.
“Estudiaremos todas las alternativas que permitan cumplir los compromisos locales e internacionales, apostando al diálogo para encontrar la mejor solución posible”, cerraron.
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