Así lo afirmó el diputado Juan Pablo Arenaza (PRO) en diálogo con adnciudad.com, frente a la inminente llegada a la Legislatura porteña del proyecto del Ejecutivo que servirá de marco para la unificación de la Policía Federal y la Metropolitana. Además insistió la necesidad de prohibir los trapitos.
El traspaso de competencias de la Nación a la Ciudad es un camino que no se presenta como lineal y sin escollos. El capítulo que involucra a la policía Federal se comenzará a debatir la próxima semana, a partir de la llegada del proyecto del Ejecutivo a las comisiones de Seguridad y Presupuesto.
Esta nueva Ley de Seguridad Pública requiere de consensos fuertes que permitan reunir los 40 votos para su aprobación, a partir de lo cual se deberán buscar acercamientos y dar concesiones. Sin ir más lejos el Frente para la Victoria ya pidió la conformación de una Comisión de Seguimiento.
Sin embargo esto está siendo descartado de plano por el PRO, algo que el diputado Juan Pablo Arenaza le transmitió aadnciudad.com, asegurando que "en el ámbito de la Legislatura tenemos espacios que manejan estos temas", graficando esta dinámica en la concepción que "hay vida en la Legislatura".
Se trata de diagramar el traslado de unos 20 mil policías federales que actúan en la Superintendencia de Seguridad Metropolitana de la Federal y que desarrollan sus actividades en las 54 comisarías de la Ciudad, en donde muchos ven la posibilidad de futuros reclamos judiciales en el marco de derechos laborales.
Para el diputado Arenaza "no existe posibilidad que se genere un conflicto judicial por el traspaso -en relación a estas demandas- porque el acuerdo habla de un espacio de transición, en el cual nadie va a perder ningún tipo de derechos", comentándole aadnciudad.com que "la caja de jubilaciones, el sistema de retiros y los beneficios salariales se van a mantener".
Hay que decir que uno de los puntos distintivos de los 6000 efectivos de la Metropolitana es que no pueden hacer adicionales, parte fundamental del salario de un efectivo de la Federal. Esto -dice Arenaza- se resuelve con la ley que se votará en la Legislatura, que va a ordenar el tema', asegurando que "no se va a permitir que salgan policías cansados a la calle como ocurre hoy".
"Venimos a concretar una promesa de campaña", aseguró el presidente de le Comisión de Seguridad, destacando que el propio Horacio Rodríguez Larreta "entiende que la Ciudad tiene que tener su propia política de seguridad, lo que va a terminar consolidándose con la entrada del proyecto que va a dar lugar a la unificación de las dos fuerzas".
Una fuerza que se unificará -dice Arenaza- a partir del "modelo y concepto fijado con estándares de calidad como tiene la propia Policía Metropolitana, incorporando a la Federal sobre la base de una fuerza con mucha formación".
No se está ante un ensamblaje fácil de llevar adelante y eso se materializa en el cuestionamiento de parte de la oposición frente a un traspaso sin rendición de inventario, esto en relación a la posible incorporación de efectivos federales relacionados con actividades delictivas, algo que el diputado del PRO entiende que no se va a mantener en el tiempo.
"Desde el primer día que tomamos el control de la parte de la Federal que se traspasará es que estamos trabajando sobre cada persona que integra la fuerza", afirma Arenaza, quien es contundente al explicar que "si hay un problema judicial, si hay una denuncia, la persona será apartada y habrá tolerancia cero de la corrupción policial".
El desafío parecería estar centrado en lograr edificar una fuerza "transparente y cercana a la gente", a partir de saber que "la gran mayoría de los que componen actualmente la Federal son gente honesta, que durante muchos años sufrió el desprecio de un gobierno -en relación al kichnerismo- que los enviaba a la calle haciendo cinco tiros por año y con chalecos vencidos", según describe el diputado del PRO.
En las ideas y proyecciones que el legislador le transmite a adnciudad.com está la incorporación de tecnología, patrulleros nuevos, cursos de capacitación y la posibilidad de estudiar carreras terciarias y hasta de terminar el colegio secundario, como parte de las nuevas pautas que se proponen para la fuerza unificada, todos tópicos a los que se apunta desde el Gobierno porteño.
Llevando el tema la vida cotidiana, el diputado comenta que "la gente se queja porque va a hacer la denuncia en las comisarías y no se las toman", indicando que se va a implementar "un sistema en donde el vecino podrá hacer la denuncia con sistemas conectados a las propias fiscalías y permitiendo tener una estadística real de los delitos en la Ciudad".
Otro reclamo que la gente vive y sufre a diario es el accionar de los trapitos. En esta cuestión el diputado del PRO se manifiesta en contra de la propuesta de un registro para la actuación de trapitos autorizados, propuesto por sectores de la oposición.
Arenaza apunta al Cuerpo legislativo al afirmar que se "tiene una deuda por no haber sancionado una ley", asegurando que "son los propios fiscales los que piden a gritos mejores herramientas, ya que es muy difícil la corroboración de ese delito", asegurando que "la oposición tiene que hacerse cargo de esta situación".
De lo contrario entiende el presidente de la Comisión de Seguridad será la propia "oposición la encargada de tener que explicar que quieren establecer un registro para que los trapitos le cobren al vecino, convirtiendo la Ciudad en una gran playa de estacionamiento".
A partir de esto, es claro que entiende que el tema trapito no se resuelve con más presencia policial, ya que "no sirve llenar de policías la Ciudad, sino que se necesita un marco normativo acorde, ya que no se puede tener un policía en cada cuadra".
Y agrega: "La gente nos votó para hacer los cambios, se trataría entonces de resolver los reclamos por mayor seguridad, cuestión que se va a poner de manifiesto con mayor presencia estatal, ya que cuando los delincuentes ven que hay un Estado en contra del delito, lo piensan dos veces".

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