Habrá una oficina municipal para resolver los conflictos vecinales

Eseverri lo confirmó a EL POPULAR: la titular de la OMIC se va en diciembre. La oficina se ampliará y resolverá conflictos vecinales en una estructura similar a la mediación. Funcionará donde ahora está el Museo de Ciencias, espacio al que también se trasladará el Juzgado de Faltas. La oficina, creada en marzo de 2008, cambiará de nombre.
En tiempos en que una mala maniobra en la calle dispara todos los monstruos que las personas amontonan y reprimen, en días en que la sociedad reacciona y estalla por nada, la responsable de la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC), Andrea Imbrogno, decidió dejar la función pública. Y José Eseverri aprovechó para delinear un nuevo formato que incluirá la resolución de conflictos vecinales que tantas veces ensombrecen la vida y terminan extendiéndose a las próximas generaciones. Una suerte de mediación municipal que se canalizará a través de la justicia de Faltas. La nueva oficina, que cambiará de nombre, se trasladará junto al Juzgado de Faltas a la casa de calle San Martín cuando se mude el Museo de Ciencias.

Son tiempos erizados. Cuando los referentes bajan el conflicto como forma de relación cotidiana: días en que la diputada Graciela Camaño cuelga en su despacho unos guantes de boxeo del "Roña" Castro en celebración de su propia hazaña; cuando mediáticos, actores, cantantes y periodistas disputan frenéticamente y con dudoso buen gusto; cuando gobernantes y opositores se intercambian palabras como cuchillos. Esa conflictividad se propaga hacia todos los niveles sociales; por eso en los últimos años la mediación ha crecido como herramienta para resolver problemas que no llegan a ser judiciables y que a veces se generan a partir de situaciones o procedimientos que no están prohibidos ni penados.

La idea de José Eseverri se aceleró cuando Andrea Imbrogno adelantó su salida de la OMIC. Se lo dijo hace un par de meses a Carolina Szelagowski, secretaria de Asuntos Legales y su superior inmediata. También se va Mónica Novak, abogada y socia de Imbrogno, que cumple funciones en Asesoría Legal. Las dos provienen del riñón político de la diputada Alicia Tabarés y ese detalle hizo pensar en algún momento que se trataba del comienzo de un éxodo. Esa posibilidad fue desmentida rotundamente por protagonistas y principales referentes del Ejecutivo.

El Intendente reveló ayer a EL POPULAR que la OMIC que nació bajo la tutela de Andrea Imbrogno será transformada en "una oficina donde recibir las denuncias de los problemas de vecindad; cuando la gente sufre ruidos molestos, el estacionamiento de camiones en la puerta de la casa, cosas que aparentemente no son muy importantes pero alteran la vida, llaman a Control Urbano y tampoco es el lugar indicado".

La sede será la casa de calle San Martín "cuando la liberemos del Museo de Ciencias" que será trasladado a un edificio flamante en La Máxima. En el mismo espacio funcionará el Juzgado de Faltas y la oficina "vinculada a las controversias vecinales que se sumará a la defensa del consumidor". Eseverri consideró que existe "una necesidad de pacificar" sobre "conflictos que no son causas judiciales: el que te tira basura en la vereda, la rama que pasa para el otro lado", la hiedra en la medianera que genera humedad, el perro que hace sus necesidades en la puerta de otra casa. O que ladra a la madrugada. Etcétera. "El tema de los derechos del consumidor es bastante acotado" por eso "queremos fortalecer la oficina con una competencia más amplia", dijo.

Se trata de "promover una mejor relación entre la gente". Y dio el ejemplo de "un pelotero al que habían transformado en salón de fiestas y la gente no podía dormir; hacen una denuncia, no pasa nada, hacen otra no pasa nada y uno no sabe cómo terminan estas cosas".

El Intendente recordó que "la Constitución permite la justicia de menor cuantía, que es un perfil de la justicia vecinal. Nosotros no tenemos competencia para eso pero la idea es un espacio donde esos problemas puedan resolverse". Eseverri destacó el trabajo de Imbrogno en la OMIC: es interesante recordar que la oficina se puso en marcha en marzo de 2008, después de que durante años se reclamó que existiera un organismo municipal que diera respuestas a las quejas de los consumidores.

El perro del vecino

La oficina, explicó Eseverri, trabajará en "la recepción de denuncias, trabajos de conciliación y resolución" a través del Juzgado de Faltas. Por eso funcionarán en el mismo espacio. La idea es "verle la cara al otro; que la gente se encuentre, pueda mirarse y explicarse cuáles son los problemas que le trae la actitud del otro. Esa presencia suele cambiar todo". Por eso "se trata de evitar que vaya el inspector haga una multa y esa gente va a tener que seguir viviendo uno al lado del otro sin resolver el tema de fondo".

La mediadora Mónica Mendivil aportó hace unos meses un ejemplo determinante: el perro del vecino, que ladra día y noche, no deja dormir, angustia y provoca ira. Pero "el vecino tiene derecho a tener un perro, el perro tiene derecho a ladrar y uno tiene derecho a dormir o vivir normalmente". De ahí la importancia de la audiencia. De encontrarse: "no hay nadie que resista el cara a cara. Esa cosa de encontrarse personalmente y empezar a hablar, a entenderse. Debe entender el vecino que uno no puede dormir y que necesita descansar y a la vez, uno poder entender que ese vecino ama a su perro", dijo Mendivil.

Aunque no esté listo el edificio de San Martín, se prevé que la oficina comience a funcionar en febrero, después del receso. Mientras tanto los concejales de Coalición Cívica tendrán tiempo para masticar fastidio: en agosto de este año el bloque en pleno presentó un proyecto de ordenanza para la creación de un Centro de Mediación Comunitaria, organismo de índole municipal para abordar los mismos conflictos de los que hoy habla el Intendente.

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