El organismo nacional no da señales por los 310,9 millones que debería haber girado en lo que va del año.
La historia, lamentablemente, no es nueva y arrastra antecedentes poco decorosos para las aspiraciones de la Provincia, que resignó casi 500 millones de pesos por la vieja deuda para gozar del plan de refinanciación suscripto en 2010 con la Nación y bajo un modelo que se gestó en despachos mediterráneos.
En lo que va del año, la Anses sólo envió en febrero alrededor de 150 millones de pesos por remesas pendientes del ejercicio anterior, pero mantiene cerrado el grifo en cuya boca ya se acumula una presión de 310,9 millones de pesos (enero-abril).
El 27 de abril, mientras el gobernador Juan Schiaretti anunciaba un aumento del 25 por ciento en el haber mínimo para los pasivos provinciales, la Caja de Jubilaciones envió una nota con un reclamo administrativo a la Anses.
Catorce días después no se ha producido ningún giro de fondos y tampoco hubo respuesta al escrito que remitió el organismo provincial. Y si bien la deuda acumulada es una gota en el mar de recursos que maneja la Anses, para la Caja son los fondos vitales que ayudan a cubrir sus pérdidas.
De hecho, sólo durante 2009, y en pleno conflicto entre la Nación y la Provincia, el retraso en el envío de fondos había alcanzado niveles similares a los actuales. La diferencia, claro, es que ahora Córdoba cuenta con margen fiscal para responder por la Nación.
La similitud es la presión del kirchnerismo, que se amplifica en pleno año electoral para hacer pie en la fórmula a la gobernación del PJ local.
Nuevo planteo. El Gobierno ya tiene listo un nuevo planteo que, a diferencia del anterior, no será firmado por la Caja de Jubilaciones, sino que lo suscribirá la Fiscalía de Estado. “Es un paso formal, con otro tenor, diferente a la nota anterior. Ya está hablado con los abogados y su ejecución es inminente”, confió un vocero del Ejecutivo local.
El año pasado, con la necesidad de curarse en salud, la Provincia y la Anses acordaron que esta última aportaría 1.135 millones de pesos durante 2011 para cicatrizar buena parte del déficit previsional, que ya es mayor que el calculado a fines del año pasado, cuando se elaboró el presupuesto actual.
El organismo que maneja Osvaldo Giordano estima que el “rojo” subirá a 1.509 millones de pesos, es decir, 30 por ciento por encima del que arrojó el resultado de 2010. En ese escenario influyen los incrementos salariales acordados con los empleados públicos y todavía falta la paritaria de los bancarios.
Al cierre de 2010, cada jubilado de ese sector representó, en promedio, un déficit de 4.943 pesos para la Caja. Le siguieron los ex magistrados (4.269), jubilados de Epec (3.617) y ex municipales de Córdoba (1.468).
Si los bancarios llegaran a acordar un incremento salarial de 30 por ciento, el déficit crecerá en 7,4 millones de pesos por mes. Ello porque, por cada punto de suba salarial, el impacto en el rojo de ese subsector es de 250 mil pesos al mes.
En tanto, el incremento del haber mínimo, que pasó de 1.200 a 1.500 pesos, implica desembolsar casi 900 mil pesos mensuales adicionales que ya habían sido provisionados.

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