Habrá que esperar otros dos inviernos para que Ushuaia resuelva la falta de agua

La producción de agua potable para Ushuaia ingresó en fase crítica. En un acto de distribución de la poca agua que se procesa, la Dirección Provincial de Obras y Servicios Sanitarios realiza cortes programados en un circuito de rotación que va secuencialmente afectando a grandes sectores de la ciudad.
El miércoles, la rotura de un acueducto que baja de la planta del arroyo Grande hizo crecer el desabastecimiento. Sumado a la información contradictoria e inexacta, es poco probable saber qué sucederá con el día a día. Los planes de obra, sujetos al Fideicomiso Austral, dan para los próximos dos años un oscuro escenario, tanto para abastecer la demanda actual como para brindar el servicio a nuevas urbanizaciones.

Cuando la actual gestión de gobierno que conduce Fabiana Ríos dio inicio en diciembre de 2007, recibió de su antecesor y encaminado en el Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento (ENOHSA) un primer proyecto destinado a la construcción de una nueva planta potabilizadora de agua para Ushuaia, que se abastecería del río Pipo.

Durante más de dos años, el proyecto no tuvo avances, hasta que a fines de agosto de 2010 el Ministro de Obras Públicas de la Provincia informó a este medio que dicha entidad nacional ya poseía toda la documentación respectiva y que ésta se encontraba en proceso de evaluación técnica.

Ahora, 11 meses después, el ENOHSA dejó ser la entidad responsable de la ejecución de esa obra, ya que el Gobierno de la Provincia centró gran parte de sus proyectos en el Fideicomiso Austral.

Según la entidad nacional, para aprobar la ejecución de esa planta potabilizadora del Pipo requería de un estudio final de factibilidad que iba a realizar a través de una consultora externa –especialista este tipo de obras–, para los cual la provincia debía abonar un monto cercano a los 500 mil pesos, que nunca fue desembolsado, impidiendo al ENOHSA avanzar con el proyecto, hacer las correcciones (si hubiera sido necesario) o dar el apto técnico y con ello, hacer las previsiones presupuestarias para la puesta en marcha del proceso licitatorio.

El 31 de agosto del año pasado, EDFM titulaba, después de entrevistar a Benegas, lo que el propio ministro había declarado: “El ENOHSA ya evalúa el proyecto para construir la planta potabilizadora de agua sobre el río Pipo”. Detallando que para su desarrollo, Nación invertiría unos 70 millones de pesos, y que además se había planteado ante esa repartición, una ampliación de la planta de agua del Arroyo Grande, para garantizar el servicio a la urbanización que desarrolla el Municipio en el valle de Andorra.

El funcionario aseguraba haberle entregado “en mano al Administrador del Ente Nacional de Obras Hídricas y Saneamiento, ingeniero Edgardo Bertolozzi; el proyecto ejecutivo destinado a la construcción de una nueva planta potabilizadora de agua para Ushuaia en las proximidades del río Pipo”, y que el mismo había ingresado en “evaluación técnica”, donde se le efectuaría “ajustes mínimo”.

Todo al Fideicomiso

Tras la demorada aprobación legislativa del Fideicomiso Austral, acuerdo que había sido firmado por la presidenta de la Nación Cristina Fernández y la gobernadora Fabiana Ríos el 15 de marzo de 2010, el Ejecutivo Provincial transfirió el proyecto de la planta potabilizadora a la comisión del Fideicomiso, constituyéndose en una de las obras más publicitadas en el marco de la campaña electoral fueguina.

Ayer en una charla mantenida con el Ministro Benegas, este aclaró que los 70 millones de pesos, que había comprometido el ENOHSA el año pasado “nunca estuvieron disponibles”, y lo que disponible solo era “un proyecto”. Y que el dinero que se requería para garantizar la viabilidad a través de la consultora, se estaba “juntando” mediante “el Fondo Federal Solidario” o fondo de la soja.

“El primer proyecto que manejábamos con el ENOHSA, trataba de tomar el agua cruda del Pipo, llevarla hasta la planta potabilizadora Nº 2 (en la entrada del camino a los hoteles) y volver a bajarla nuevamente hacia las urbanizaciones del Pipo”, explicó. Por lo que de haber avanzado con el mismo “lo único que habríamos hecho, hubiera sido enviar agua cruda a la planta Nº 2 la cual no tiene posibilidades de efectuar una mayor potabilización, porque para eso hace falta más piletones, que no se disponen, porque tampoco hay espacio físico para crecer”, confió esta vez.

De esta manera, la actual alternativa para resolver la falta de agua potable es “tomarla del Pipo, tratarla en el lugar y distribuirla”. Hecho que según Benegas ahora “se resolvió, en una mesa de gestión, donde participan el personal de la DPOSS, de la Municipalidad de Ushuaia, del IPV, de Obras Públicas y del ENOHSA”.

“Se trabaja con un proyecto de fondo, para dar una respuesta de mayor magnitud”, agregó. En el entendimiento que el plan que ahora se sigue contiene “la mejor decisión conjunta”.

Conforme a los dichos del Titular del Área Públicas de la Provincia, “el proyecto técnico está finalizado y se encuentra en el IPV”, después de haber sido “aprobado por técnicos de todos los organismos” municipales y provinciales participantes. Siendo también el Instituto de Vivienda fueguino quien “está trabajando en el proceso formal de la licitación para el llamado a concurso”, porque es este quien se encuentra “desarrollando la infraestructura para 2000 soluciones habitacionales en el Pipo”.

De todas maneras, aún no se sabe concretamente cual es el monto de inversión que deberá destinarse, ya que los parámetros del costo de la obra, se remiten a un estudio efectuado en “noviembre de 2010”, y que arrojaba una cifra de 48 millones de pesos, que no fue actualizada.

Si todo mantiene una tramitación ininterrumpida, en el término de 60 a 90 días, el IPV podría estar llamando a licitación, para esta obra de infraestructura superior, que tendrá un periodo de ejecución de 24 meses.

Por último, y para paliar la situación durante ese tiempo de dos años posterior a la licitación y adjudicación de la obra, Benegas indicó que se está evaluando la instalación de dos plantas móviles, como también construir un azud para la planta Nº 3 existente en el Arroyo Grande, con una nueva toma de agua en la parte superior del mismo río.

Las dos plantas móviles referenciadas por Benegas podrían ser adquiridas entre Gobierno y Municipio, para lo cual se podrían estar invirtiendo otros 15 millones de pesos.

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