El Contador Oscar Sosa, dialogó con Radio Uno y El Comercial acerca de la posible aplicación del descuento por el Impuesto a la Ganancia para aquellos estatales que cobrarían próximamente sueldo y aguinaldo de manera conjunta.
“Si le pagan el aguinaldo después del sueldo. De todos modos el SAC se va sumar al sueldo del mes siguiente. El aguinaldo si o si se suma en algún momento al sueldo”, explicó Sosa. Resaltó que de una forma o de otra, quienes alcancen el importe alcanzado por el Impuesto a las Ganancias sufrirán una retención por dicho tributo.
Prosiguió diciendo que una mitad de la biblioteca afirma que el salario no es una ganancia y la otra apunta a que es necesaria una suba en el mínimo no imponible para solucionar el problema de muchos empleados: “Personalmente estimo que el salario no es una ganancia. Eso es una diferencia que se obtiene entre el ingreso y los gastos que se necesitaron para obtener dicho ingreso”, dijo.
Tratamiento desigual
Remarcó que el Impuesto a la Ganancia no le permite al asalariado hacer la deducción de los gastos que tuvo para poder hacer frente a los gastos que necesitó hacer para esa ganancia: “No puede descontar el combustible que tuvo que pagar para ir al lugar de trabajo o los gastos que necesitó para sostener su trabajo ni el desgaste físico o intelectual por desarrollar ese tarea”, remarcó que no hay de este modo un tratamiento igualitario entre el trabajador y la patronal. Explicó que lo que gana el trabajador en concepto de sueldo es un ingreso y no una ganancia.
“El problema es que no se aplica esto. Si vamos por el camino de subir el Mínimo no Imponible, este no crece a la par de la inflación sino que va detrás”, afirmó Sosa mientras agregaba que antes de la declaración de la emergencia económica, el Mínimo No Imponible se actualizaba automáticamente: “si había una suba de precios o algún tipo de inflación, se actualizaba automáticamente y eso se sacó en la época de la convertibilidad”, expresó.
Sosa explicó que si un asalariado tiene un aumento del 24% en su sueldo, sobra un 4% menos: “Porque si le pagan más, el trabajador entra en una escala en donde le descuentan más. Es una paradoja”, dijo y añadió que si se sube a cierto nivel de ingreso, tampoco se cobrará la asignación familiar: “Es injusto”, dijo.
Seis veces
más impuestos
“El trabajador, a medida que se le sube el salario ingresa en una escala de mayores porcentajes de retenciones”, Sosa explicó además que el trabajador está pagando actualmente seis veces más de impuestos que hace unos cinco años atrás: “Se está ante la disyuntiva de si se debe sacar este impuesto no. Al Tesoro Nacional, le representa solo el 6% de lo que recauda mensualmente estas retenciones que se hacen”, detalló.
Indicó que hay muchas operaciones económicas que no pagan impuesto a la ganancia y que son operaciones hechas por personas pudientes, citó a las transacciones financieras como el Plazo Fijo: “Tampoco pagan los dividendos de inversión en una empresa. Es una paradoja, si pagan los empleados bancarios que trabajan allí”, expresó.
Afirmó que el Impuesto a las Ganancias se podría eliminar para los salarios menores a $15 mil y si lo pagan los sueldos superiores a esa suma y se cobraría mucho más: “De esto no se puede culpar al gobierno actual. Esto viene del ex Ministro de Economía Machinea para atrás pero es una decisión política”, remarcó.
“Yo no entiendo de política pero me da la sensación que estos puntos se dejan para negociar más tarde”, prosiguió. Sosa expresó que los recientes gobiernos podrían haber encontrado la solución para la mencionada disyuntiva: “habría que ver el tema político y las razones. La constitución dice que los impuestos deben ser proporcionales y equitativos, en los hechos no se ve porque si una empresa paga e base a la ganancia y un asalariado por sus ingresos, deja de ser equitativo”, detalló.
La inflación
Expresó que la inflación es un problema que ataca fundamentalmente a los asalariados ya que estos no pueden manejar los importes de sus salarios y sus gastos. Afirmó que la escala de retenciones no se actualiza permitiendo que cada vez más personas empiecen a pagar el Impuesto a las Ganancias: “En 2008, 800 mil asalariados pagan el impuesto cuando hoy lo hacen más de dos millones”, aclaró que no se trata de que los trabajadores ganen mejor sino de una falta de actualización de las escalas y dijo que dicha decisión es política.
“Deben tener algún fundamento político para no hacerlo. Esta es la realidad”, expresó mientras dejó en claro que el sueldo “no debe ser grabado por el IG. No tiene el mismo concepto de ganancia y sirve para sostener a las familias”.
“Desgraciadamente, a las jubilaciones se va a ver afectadas por el Impuesto a la Ganancia. Esto pasa porque la jubilación es un ingreso”, advirtió Sosa quién cerró que los gobernadores de las provincias “deben lidiar con problemas que no generaron ellos, la inflación entre ellos”.
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