Hablando de números, de dinero y de eficiencia

Los números, suele decirse, pueden presentarse de diferentes maneras, pero si algo claro tienen es que son en sí mismos, indiscutibles.
En la economía, por encima de cómo se presenten los hechos, las informaciones, ocurre eso: la realidad de los números y los pesos, dólares o la moneda que se quiera, es una sola. Algo de eso ocurre cuando se observa la evolución de los niveles de recaudación de la provincia de Buenos Aires, a través del funcionamiento de la Agencia de Recaudación Bonaerense (ARBA) que todos señalan como eficiente en términos de generación de ingresos para el fisco.

De esa realidad que es motivo de tranquilidad para el gobierno de Daniel Scioli, en una provincia como la de Buenos Aires siempre acuciada por obligaciones de todo tipo, se desprenden las buenas noticias para los ciento treinta y cuatro intendentes bonaerenses, ya que coparticipación mediante, la Provincia giró a los municipios en lo que va del año ciento cuarenta millones de pesos más que en el mismo período de 2009. En otras palabras, al cabo de los primeros diez meses del 2010, se derivaron a los estados comunales un total de 4.987 millones de pesos de coparticipación bruta. Estamos hablando de un incremento para el mismo período interanual de casi el treinta por ciento; para dimensionar más aun la mejora recaudatoria –lo que habla también de una economía sólida, porque nadie paga impuestos si sus negocios no funcionan- puede señalarse que la mejora entre el 2008 y el 2009 había sido del catorce por ciento.

Es bueno señalar antes de avanzar en otros conceptos, que no se trata la coparticipación de una concesión graciosa de la provincia hacia las comunas, si no que tiene que ver con un elemental criterio de distribución hacia los territorios, establecido por las propias leyes vigentes. Dicho de otro modo: no es un acto de buena voluntad del gobernador de turno, se trata de una obligación que como tal, Scioli cumple en tiempo y forma. Por ley, el Estado bonaerense debe girar a sus municipios el 16,14% de los ingresos que percibe en concepto de impuesto sobre los Ingresos Brutos no descentralizado al ámbito municipal, el impuesto Inmobiliario Urbano, el impuesto a los Automotores, Sellos y las Tasas Retributivas de Servicios y Coparticipación Federal de Impuestos. El monto coparticipable es distribuido entre las comunas de acuerdo al Coeficiente Único de Distribución (CUD), cuyo cálculo se realiza tomando diferentes parámetros como población, superficie, capacidad tributaria, establecimientos asistenciales de salud y servicios transferidos. De allí que se insistió hasta el cansancio en Chascomús –aunque sin lograr consenso y comprensión mayoritaria en la comunidad- sobre la necesidad de impedir la división territorial, cosa que está por concretarse, de un momento a otro.

Pero como decimos, los números no aceptan discusiones, y de esos incrementos que da cuenta la provincia llegaron a los municipios, también se ve beneficiado nuestra comuna, en un estado municipal cuyas cuentas parecen no tener solución, por cuanto lo que ingresa, da sensación siempre de no alcanzar. No faltarán quienes expliquen los aumentos salariales como razón de ser para el consumo de esas mejoras en la coparticipación, sin notar tal vez –o tratando de esconder- que esos incrementos en los sueldos han orillado el 22% en lo que va del 2010, abonados de forma escalonada.

En fin… números, como se dijo. Los que esta gestión municipal no puede justificar de ninguna manera, como no sea a partir del descalabro administrativo.

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