Christian Romero, el conductor del auto donde se arrojó el gendarme durante la protesta de los trabajadores de Lear, sostuvo que "no se pueden permitir atropellos a los derechos humanos. Me hicieron una causa truchísima y sigo procesado". Sospecha que días atrás sufrió un atentado en su vehículo.
Romero en alusión a lo sucedido durante esa jornada en Panamericana.
"Era una caravana que circulaba a baja velocidad para llamar la atención de los medios a favor de las 200 familias de los trabajadores de Lear", añadió.
"Yo lo primero que veo es el estallido del parabrisas, y después desplomado en el piso. Hubo alevosía de su parte, es un mal actor. A mí me dieron lindo, y se nota que no me estoy resistiendo. Estaba shockeado por el hecho y esa es la realidad", contó el joven en declaraciones televisivas.
Y señaló que con lo que sucedió "estoy todo roto por dentro y por fuera. Yo era una persona corriente que trabajaba, estaba con su novia y sus amigos pero ahora no llevo una vida normal desde hace una semana, estoy con bastante miedo".
Por último, narró un hecho sucedido el pasado domingopor la noche: "Me subí al auto y estaba lleno de olor a nafta, me baje y vi todo un camino de combustible por lo que ahora a le haremos una pericias para determinar lo que pasó".
Comentá la nota