El arquitecto Gustavo Petró, implicado en la causa penal iniciada por el vecinoGuillermo Andreau, quien denunció un presunto pedido de coima para rezonificar un inmueble y lotearlo para el plan Proc.Cea.Ar., no está pasando por su mejor momento. Lejos quedaron los tiempos en los que peleaba por desembarcar en el Concejo Deliberante de La Plata, escribiendo “consejal” (con “S”) en su propaganda política.
Los designios del destino quisieron que Petró asumiera como consejero escolar a fines del 2011, aunque llamativamente fue recién con la asunción de autoridades del año pasado que presentó su renuncia como director de Planeamiento de la municipalidad de La Plata. Fue justamente en la sesión preparatoria donde se exhibió la dimisión firmada por el intendente.
En aquella ocasión, el Frente Renovador observó la votación y, desde entonces denunció esta irregularidad periódicamente, aunque nunca obtuvo una respuesta oficial. De hecho, la última observación data de apenas dos semanas atrás.
En este punto, vale remarcar que la incompatibilidad de cargos públicos rige en la ley provincial de Consejeros Escolares, que solo permite desempeñar paralelamente la función docente.
Llamativamente, en medio de la tormenta judicial, al referirse a Petró prácticamente nadie lo menciona como consejero escolar sino como director General de Planeamiento y Obras Particulares.
Por otro lado, es oportuno destacar que Petró no asistió a ninguna sesión en lo que va del 2014: “Batió todos los récords. Nunca aparece por el Consejo, a tal punto que ya está pasado de las ausencias que puede tener”, aseguró una fuente.
“La posibilidad de licencia para que un consejero ocupe otro cargo público no existe, es un invento. Por eso se observó la votación en la que participó tras presentar su renuncia, porque el Frente Renovador cuestiona su legitimidad como consejero por haber ejercido dos cargos a la vez apañado por sus compañeros del cuerpo hasta tanto el bruerismo tuvo mayoría en el Consejo Escolar. Luego dimitió”, detallaron.

Comentá la nota