El intendente de Merlo, conversó en exclusiva con LNW y radio Urbana BA. Aseguró que los municipios son "diques de contención" ante la crisis social, reivindicó la encíclica papal "Laudato Si" y se despegó de la corrupción: "me produce una gran decepción".
Hay sectores de Cambiemos bonaerense que señalan que parte del peronismo está “agitando las aguas”. ¿Cuál es su opinión?
Nosotros desde Merlo lo que estamos haciendo es poniendo un dique de contención. Hay problemas sobre los que estamos articulando que están bajo la órbita de provincia, como decirte la educación, la seguridad, la salud pública. En educación estamos arreglando escuelas, comedores; en la seguridad venimos articulando con la policía, el ministerio, y en ningún momento me vas a escuchar a mí tirando al pelota afuera; respecto de la situación social, lo que hacemos es prender las luces de alarma, que para mi entender, lo hago con el espíritu de colaboración. Creo que somos diques de contención, tenemos que tener la responsabilidad de pensar que tanto el gobierno nacional, provincial y los municipios tenemos que encontrar los caminos para resolver los problemas de la gente. Si no nos ponemos de acuerdo, la variable de ajuste es la gente.
¿Qué es el “Pacto de Padua”, este grupo de intendentes que parecería tener muy buena sintonía entre ustedes?
El pacto de “San Antonio de Padua” nació de un estudio profundo de todo el nudo doctrinaria que emana del “Laudato Si”. Si bien arrancamos el 18 de enero nueve intendentes del FPV, hoy somos más de cuatrocientos de Cambiemos, del FR, del radicalismo y que intentamos ponernos de acuerdo de una agenda en común. Es la puesta en acto de ese cuerpo doctrinario que es “Laudato Si”, que está basado en diez puntos que nos comprometimos a transformarlos en política de Estado, como la lucha contra el narcotráfico, trabaja esclavo, violencia de género, la trata, la lucha igualitaria por el acceso al agua y a la educación, el acceso a techo, tierra y trabajo.
Desde lo social, ¿cuáles son los cambios que usted ha visto en su intendencia en estos últimos seis meses?
Elaboramos un informe periódicamente. Le pedimos un informe a la Unión Industrial de Merlo, solo en el sector industrial ha habido una pérdida de 1200; hemos verificado un aumento de 19% de comida. Es lo que más nos preocupa, porque es gente que no está en una organización civil, política o social, sino que está en su casa que tiene problemas para darle una respuesta alimenticia a su familia y se llega al municipio por ser el primer mostrador del Estado. El duro impacto de la tarifas, que no solo pegó en los sectores más vulnerables sino en instituciones, clubes, escuelas, bomberos, nosotros lo que hicimos es prender las señales de alarma para corregir. Si se ampliase el alcance de la tarifa social, nos permitiría ir haciendo un avanece gradual, respecto del valor de los servicios. Todos sabemos que hay que blanquear las tarifas, para que haya servicios de calidad. Pero no lo podemos hacer con una mirada economicista, porque todas esas cuentas, tienen que cerrar, con toda esa gente; sobretodo esos hermanos que son argentinos que son bonaerenses, que son merlenses que sufren las consecuencias de decisiones apresuradas. Deberíamos tener una mirada humana sobre toda este gente en una decisión estructural.
¿Qué piensa del caso José López?
Una vergüenza, me da asco. Me produce una gran decepción. Nosotros que militamos dentro del peronismo, vemos en figuras importantísimas como el Papa Francisco que a través de la ejemplaridad está marcando un camino. Esas situaciones me generan mucho rechazo. Cada dinero que se roba desde el Estado, es un chico que no recibe atención en una sala un hospital, un chico que ve hipotecado su futuro, por no tener acceso a su educación. Creo que todos los integrantes de la institución política, tenemos que ponernos al hombro la demanda de justicia y encontraríamos mucho más rápido una sociedad donde podríamos vivir todos.
¿Usted cree que la sociedad diferencia, o se corre peligro que la gente identifique a toda la gestión anterior con el tema de la corrupción?
Es algo en lo que no estoy haciendo foco. La energía no la tenemos que poner en una mirada electoral, no sé qué es lo que va a pensar la gente. Soy orgullosamente una hombre de la política, y creo que es la herramienta para las transformaciones colectivas y tomo la política como un servicio. Por eso cuando se vienen a servir, disfrazados de peronistas, cambiemos, radicales, frente renovador, socialistas o de lo que sea, me da asco. Los pueblos evolucionan más rápido que sus clases dirigentes, y normalmente están veinte pasos adelante. Creo que con muchos compañeros, que tienen una honestidad absoluta y que tienen un corazón que late muy fuerte en búsqueda de justicia, seguramente podremos construir entre todos una sociedad en que la valga la pena vivir.
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