“No fue una decisión fácil”, admite el concejal Gustavo Menéndez, que abandonó el Frente Renovador de Merlo luego de que Sergio Massa sumara a sus filas al intendente Raúl Othacehé. Ex candidato a intendente, Menéndez asegura que el tigrense decidió “quedarse con el pasado” y abre el juego a todos los sectores de cara a 2015. Es que, según observa, tras el pase de Othacehé el FpV quedó “huérfano” en el distrito.
Pero el referente de Grande Merlo no se sorprende porque, sostiene, Othacehé tenía “acuerdos previos” con Massa. Asegura que en el distrito “hay una dictadura” y desafía, con su propia experiencia: “Ser oposición en Merlo lo pagás en el cuerpo”.
- Se hicieron lecturas políticas de su reunión con Scioli en la Gobernación, sobre una posible confluencia en el FpV de la mano de una estrategia para incorporar a los heridos del Frente Renovador.
- El encuentro fue motivado por una situación desgraciada que vienen viviendo los vecinos de Merlo, que son las inundaciones. Hoy en Merlo caen cuatro gotas y miles lo sufren. En los lugares donde hay pobreza estructural, que los hay en Merlo, las pérdidas son irreparables. Othacehé mandó a sus concejales a decir que toda la responsabilidad de que Merlo se inunde la tiene la Gobernación. Llama la atención porque ellos hace 23 años que están gestionando, y que ahora nos inundemos en lugares donde hace algunos años no nos inundábamos. Se me puede creer o no, pero la verdad es que el gobernador jamás sacó el tema político en la mesa.
- ¿No hubo una charla política?
- Estuvimos hablando de gestión e intentamos armar una agenda de trabajo institucional. Hubo siete ministros, y fuimos tocando temas que nos preocupan. Ese lugar vacío que ha dejado el intendente de Merlo al tomar esta decisión que ha tomado no lo puede pagar el vecino. Entonces alguien tiene que salir y gestionar lo que se pueda. Nosotros queremos transitar todo este año trabajando, porque tenemos algún grado de responsabilidad por ser concejales y consejeros escolares.
- Pero el gesto político de Scioli fue claro, y es válido que el gobernador, en este caso, quiera contener a los referentes de un espacio que en Merlo se está desmembrando por decisiones en la superestructura. ¿Cómo quedan parados ustedes?
- Parece que hubieran pasado años, pero pasaron cuatro meses de que hemos votado y el pueblo ha dado un mensaje muy claro a los dirigentes. La gente se manifestó por el cambio. En Merlo hubo 104 mil votos para el FpV que hoy quedaron huérfanos, porque Othacehé, para poder ser competitivo, necesitó mucha ayuda en estas elecciones.
- ¿De qué manera?
- Le pidió al FpV que bajara la lista de (Martín) Sabbatella, y se la bajaron; le pidió al FpV que bajara la lista de Miles, y lo hicieron; pidió el primer senador, se lo dieron; pidió una diputada nacional, y se la dieron. Y por otro lado también recibió ayuda desde el FR, con algunas listas en la interna y una colectora de un empleado del intendente, para no perder catastróficamente. Si después de 23 años de ser gobierno se necesita de toda esa ayuda para no perder contra un grupo de jóvenes como nosotros, ¿cuál es el mensaje que la política le da a la sociedad? Igual perdió por escándalo, porque el FR en su conjunto sacó 140 mil votos, de los cuales un poco más de 100 mil obtuvimos nosotros. La gente votó pensando en el cambio. Si nosotros, como grupo político, siendo responsables con el mensaje de cambio, nos hubiésemos alineado con el intendente, estos 140 mil votos también hubieran sido defraudados. Vale decir que el 100 por ciento de los votos merlenses hubieran sufrido un reacomodamiento.
- ¿Por qué cree que Sergio Massa, que se postula como un candidato del cambio, termina sellando un acuerdo con Othacehé, un intendente que representa las prácticas tradicionales del peronismo en el Conurbano?
- Porque ha cometido un gran error, no tiene otra explicación. Se ha quedado sin discurso renovador en Merlo. Él lo explica como una cuestión de estrategia política, intentando sacarle al FpV un intendente de un distrito importante. Pero en esa jugada de superestructura deja por el camino valores, que son los del cambio. Quise comprenderlo y explicarlo, pero uno se choca con la gente en los barrios, que utiliza, con mucha sabiduría, esa regla de tres simple que es irrefutable: me dicen que si yo estoy en el FR, y Sergio Massa dijo que el jefe del FR es Othacehé, mi jefe es Othacehé, y que yo los traicioné. Entonces salimos a despegarnos de Othacehé, aunque para hacerlo fuera necesario también despegar del FR, que fue la herramienta ganadora. No fue una decisión fácil, pero nosotros no sólo queremos llegar al destino de conducir Merlo, también nos importa mucho el camino y los métodos.
- ¿Cree que esto va a tener a largo plazo más costos que beneficios para Massa?
- En la superestructura, no lo sé. En Merlo va a tener mucho costo. Porque si el candidato de Massa en Merlo es Othacehé, va a perder, pero no contra nosotros, sino contra el pueblo de Merlo, que ya tomó una decisión hace mucho tiempo.
- ¿Ha tenido contacto con Massa desde el anuncio de la ruptura?
- No me llamó ni antes ni después. Tampoco esperaba que lo hiciera. Sergio cree que nosotros no entendimos que es una cuestión estratégica, y nosotros creemos que lo que no entiende Sergio Massa es que nosotros en Merlo estamos peleando por la democracia, aunque a muchos les parezca una barbaridad que diga esto. Pero en Merlo hay una dictadura que se ha encargado de perseguir y acallar a todos los opositores. Todo este proceso de empobrecimiento, del cual el referente máximo ha sido Othacehé, fue porque los inversores terminan siendo rehenes de la política en Merlo. No sólo los opositores: también los comerciantes, empresarios e industriales. Por eso hoy Merlo es lo que es: no puede garantizar ningún servicio básico. Othacehé es el espejo donde no nos queremos mirar.
- ¿No quedaron rencores por el video en el que se ve el ninguneo de Sergio Massa hacia su figura?
- No. Sería un acto de vanidad enojarme porque no se acuerde de mi apellido, como puede pasar con el nombre de una calle por la que uno pasó 20 mil veces pero en ese momento no sale. Para una persona como Sergio, que está con 20 mil personas por mes, que me enoje que no se acuerde el nombre de un concejal sería una acto de vanidad. Sí veo que Sergio ha tenido acuerdos previos con Othacehé, como entregarle la lista colectora que rápidamente salió a alinearse, y que dentro del Concejo Deliberante ha pedido una comisión investigadora para mí, porque permanentemente nos acosan. Tendrían que haberlo hecho callados la boca, no incorporar a Othacehé como si fuera Churchill. Othacehé no tiene un problema de alineamiento, no es que Cristina o Scioli le sacaban votos; no es que Massa en el futuro le pueda sacar votos. El problema lo tiene Othacehé con la gente, por su alto grado de rechazo en la sociedad.
- Sin embargo, sigue siendo elegido.
- Si se analizan los números de todas las elecciones, hay otro punto de vista. En 2011 sacó 83 mil votos menos que Cristina. Ese año nosotros fuimos en una lista en las que nuestro candidato a presidente (NdelE: Eduardo Duhalde) tenía el 4 y pico por ciento, y sacamos el 13, o sea, 21 mil puntos más que nuestro candidato a presidente. Quiere decir que mucha gente votaba a Cristina y nos votaba en el distrito. ¿Nadie midió la imagen negativa absoluta del intendente? Gana porque divide a la oposición, inventan candidatos, todas las fuerzas políticas le abren la puerta porque no tienen estructura para poder fiscalizar en el distrito. ¿Pero tiene apoyo popular? No. Hace años que no supera el 35 por ciento de los votos. Quiere decir que el 65 por ciento de la población de Merlo vota otra cosa. Como era muy difícil hacer política en Merlo, por la persecución, también lo es hacer conocer una propuesta. Nosotros hemos logrado quebrar esa resistencia y hoy la gente nos ha elegido como la herramienta para cambiarlo a Othacehé. Y, como lo hizo en 2013, se lo va a hacer sentir en el 2015.
- Más allá de esta decisión, ¿participaría en 2015 en primarias del FR?
- No descartamos nada. Porque tenemos todo este año para poder trabajar con la gente y ver el posicionamiento de los distintos candidatos a presidente. Yo quiero un candidato a presidente que esté comprometido con la democracia en Merlo. Si Sergio está comprometido con eso, tiene muchas posibilidades. Si no, lo dudo. Independientemente de las cuestiones que tengan que ver con la filosofía política de cada uno, necesitamos realizar una construcción en el distrito que sea bien amplia y representativa. Si bien somos la fuerza electoralmente más importante, sabemos que necesitamos de los demás. Intentamos sentarnos, evaluar y mirar hacia adelante con fuerzas como la Coalición Cívica, el GEN y Libres del Sur. Veremos cómo nos encuentra el 2015.
- Othacehé es conocido fuera del distrito por las acusaciones de amedrentamiento a opositores y todo espacio de disidencia. ¿Cuál fue su experiencia en ese sentido?
- La casa de mi madre ha tenido ráfagas de metralla en dos oportunidades. En mi caso particular, se me han armado causas, comisiones investigadoras, una campaña muy fuerte de difamación. Me han hecho más de mil infracciones por publicidad ilegal, me mandaron a remate una propiedad, me hicieron una inhibición general de bienes, me embargaron otra propiedad familiar. Ser oposición en Merlo lo pagás en el cuerpo, en el alma y en los bienes. La segunda candidata a concejal nuestra (Roxana Monzón) sufrió días antes de las elecciones un ataque de cinco personas, con un culatazo en la cara, la arrastraron por el piso y la escupieron. El tercer candidato (Marcelo Canosa) sufrió una golpiza que lo dejó un mes y medio en silla de ruedas. El cuarto (Marcelo Troncoso) estuvo preso 14 días por disturbios en la vía pública. El quinto (Miguel Gianfrancesco), el día de la asunción se comió una paliza memorable. Mis dos consejeros escolares (Angelica Lescano y Paolo Cavallaro) no pudieron jurar porque les pegaron, los tiraron al piso y los patearon. El día de la elección, un grupo comando entró en nuestro búnker, donde había 50 personas, nos tiraron al piso, me pusieron una pistola en la cabeza y se robaron 180 mil pesos que teníamos como parte de pago a los fiscales, y después nos acusaron de hacer un autoatentado, aún cuando nosotros ni siquiera habíamos hecho la denuncia.



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