La Policía Internacional (Interpol) logró ubicar en la capital de Colombia a Gustavo Demarchi, el abogado y ex fiscal federal acusado de cometer delitos de lesa humanidad en la década del '70. Ahora desde la justicia marplatense se espera que se acelere su extradición.
La Justicia Federal de Mar del Plata ratificó ante la policía internacional la captura que sobre Demarchi pesaba por delitos de lesa humanidad e inició los trámites de extradición que según acuerdos multilaterales firmados en el año 1956 se encuentran vigentes entre ambos países.
Sin embargo, según una investigación efectuada por LA CAPITAL, el ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia estaría analizando un pedido de refugio político interpuesto hace más de 15 días por Demarchi, quien está oculto en algún lugar de Bogotá, hasta donde llegó tras salir del país por la frontera con Paraguay. El ex candidato a intendente en 1983 habría viajado de Encarnación a Ciudad del Este, de allí a Foz de Iguazú también por vía terrestre hasta San Pablo y una vez en dicha ciudad brasileña tomó un vuelo a Bogotá.
Fuentes reservadas indicaron que el 18 de enero pasado Demarchi interpuso el pedido de Condición de Refugiado argumentando que se siente un perseguido político y que ciertos sectores del gobierno argentino tendrían compromisos con el narcoterrorismo de las FARC, algo que él ya habría documentado.
Demarchi junto a otras seis personas está imputado de ser integrante de la Concentración Nacional Universitaria (CNU), organización peronista de extrema derecha que operó durante el gobierno constitucional de Isabel Martínez. A comienzos de mes de noviembre, Pradas libró órdenes de detenciones contra siete personas, a las que acusó de participar en Mar del Plata de los asesinatos de Enrique Elizagaray, Guillermo Enrique Videla, Jorge Enrique Videla Yanzi, Jorge Lisandro Videla y Bernardo Goldenberg, ocurridos el 21 de marzo de 1975 en venganza del homicidio del abogado Ernesto Carlos Piantoni.
Los acusados. además de Demarchi, son Patricio Fernández Rivero, Mario Durquet, Piero Asaro, Fernando Otero, Raúl Viglizzo, Raúl Moleón. Además, Ernesto Ullua y Fernando Delgado, ya estaban prófugos desde hace algunos años cuando fueron imputados de otros delitos de lesa humanidad. Fernández Rivero y Durquet son los únicos que fueron detenidos y que se encuentran a disposición de la causa.
En Bogotá
Las primeras informaciones llegadas desde Bogotá aseguran que Interpol logró localizar a Demarchi, pero no dan detalles sobre si fue detenido o no. Esto se conecta con un mecanismo de lógica prudencia que Interpol debe utilizar en todos los casos de búsqueda de personas.
En primera instancia se localiza al prófugo y, sin disminuir la custodia y vigilancia, solicita a la justicia interviniente una confirmación de la captura. Esto ocurre porque no es poco habitual que la situación jurídica de algunos prófugos pueda cambiar en el transcurso en que se emite la vigencia de la captura y la captura misma.
Por ello es que en las últimas horas se derivó el expediente al juez federal Eduardo Giménez, quien ahora quedó a cargo de la causa CNU luego de que Rodolfo Pradas se tomara licencia por enfermedad y que Alejandro Castellanos presentara una excusación por causas que no trascendieron.
Giménez comenzó con los pasos que permitirán la extradición de Demarchi, aunque todo está supeditado al avance del pedido de asilo político realizado por el ex candidato a intendente por el peronismo.
Según pudo saberse, Demarchi habría indicado que se considera un perseguido político y que por lo tanto no tiene garantías para entregarse a la justicia de Argentina.
Por lo pronto, la Interpol podría detener en estas horas a Demarchi -tal vez cuando este periódico esté en la calle la captura ya se haya hecho efectiva- y de inmediato ponerlo a disposición del Juzgado Federal Nº 3 de Mar del Plata.
El tratado de extradición entre Argentina y Colombia fue utilizado de forma bilateral en más de una ocasión, y casi siempre vinculada a delitos de narcotráfico.
Con la novedad de la presencia de Demarchi en Colombia se abre una serie de especulaciones sobre su libertad para salir del país y los controles en las fronteras, en particular en la que divide el país con Paraguay. Por allí habría salido el abogado y ex fiscal federal sin que el personal de Migraciones lo advirtiera pese a que sobre él pesaba un pedido de captura nacional e internacional.
Vale recordar que durante una audiencia Demarchi arrojó su pasaporte sobre una mesa y aseguró, con ese mismo gesto como respaldo "ético", que no tenía pensado salir del país en caso de que alguna vez le dictaran la captura. La realidad parece haberlo desmentido.

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