Guillermo Luque:"Simplemente quisieron buscar una historia oficial apoyada por muchos medios, nacionales más que todo"

Guillermo Luque, condenado por la muerte de Maria Soledad Morales, y tras permanecer 14 años en la cárcel habló con algunos medios de Catamarca, entre ellos Catamarcactual. Respondió a todas las interrogaciones con absoluta tranquilidad.
¿A dos días de haber recibido la libertad condicional, con toda una vida por delante, cómo se siente con esta decisión?

Indudablemente que mucho más tranquilo porque puedo disfrutar de mi familia, de mis hijos, poder hacer una vida mucho más normal, porque si bien yo estaba gozando de salidas transitorias éstas eran controladas y con horario reducido. Este es un momento muy esperado y hemos llegado queriendo poner fin a una etapa que fue muy triste y muy dolorosa en mi vida.

¿Hay algún rencor luego de haber pasado tantos años en la cárcel?

No, no los tuve nunca, y no es solamente una declamación, sino que mi conducta, mi discurso nunca fue atacando a nadie. Los que quieren hablar y tuvieron mala intención alguna vez en la vida les llegará el turno de poder explicar y mirar a la cara a sus hijos. Hay mucha gente que participó de esto o habló de mi maliciosamente y cuando uno busca el porqué se da cuenta que hay ambición personal. Si nos remontamos a la causa acá hay mucha gente que cambió su vida y su futuro acusando a Guillermo Luque. Hubo una mezcla de todo, muchos intereses, algunos políticos, y bueno, me eligieron a mi, fui víctima de esto y sigo siendo víctima. Yo pensé que al salir que el tratamiento del tema iba a ser mucho más imparcial y veo que hay muchos medios, nacionales sobre todo, que opinan sin saber, porque dicen cualquier cosa de la causa, muestran una falta de conocimiento sobre el expediente. La gente los ve y debe pensar que son expertos en la causa, pero no tienen ni idea de lo que pasó en la causa, no saben que todas las pericias y pruebas me resultaron favorables. Sólo basta decir que nunca se pudo reconstruir el hecho, a pesar de que nosotros nos cansamos de pedir en el juicio la reconstrucción. Nunca se supo cómo fue porque no había ninguna prueba, ningún elemento, y nunca lo habrá en contra mío, porque no tuve nada que ver. Y nunca estuve en Catamarca para la fecha del hecho, pero a mucha gente eso no le interesó saber quién era realmente el responsable de la muerte de esta chica, sino simplemente quisieron buscar una historia oficial apoyada por muchos medios, nacionales más que todo. Eso vendió y sacaron provechos personales, económicos y políticos, de todo. Yo sigo caminando por la calle, criando a mis hijos. Esto no es para hacer una gran fiesta ni nada por el estilo. Mi vida sigue normalmente, con el cambio lógico de poder decidir de mi tiempo y poder decidir con quien voy a estar, que es con mis hijos y con el resto de mi familia.

Usted dijo "me eligieron a mi". ¿Por qué piensa que fue el elegido?

Y indirectamente, a través de mis padres, representaba un poco el poder del momento, de eso creo que no hay duda. Mis padres eran diputados los dos y estaban parte del poder de entonces. Había que buscar a alguien y desgraciadamente caí yo. Encima como yo no estaba fue más fácil para ellos, porque era más fácil buscar a alguien que dijera que me vio, porque si yo hubiera estado en Catamarca seguramente no hubiera habido tres personas como las que mintieron en el juicio que me vieron acá o me pusieron en Catamarca. Habría muchísima gente que habría declarado que me vio, porque yo era muy conocido. Sobre todo una testigo, que dice que me vio en Clivus esa noche; en Clivus había más de tres mil personas, pero sin embargo hay una sola persona que dice verme, o dos contándolo al barman "Nino" Muro, que después reconoce que mintió. ¿Yo todas las demás personas que me conocían? El problema es que yo no estuve, porque sino hubiera tenido un montón de testigos de acá y no de allá que podrían haber dicho que me vieron y manifestado lo que hice.

¿Por qué para el juicio citaron al periodista Osvaldo Granados, que terminó declarando en contra suyo?

Osvaldo Granados dijo primero en el noticiero que me vio en la bolsa de comercio de Buenos Aires (el 7 de setiembre de 1990 en horas de la tarde), porque él formaba parte de un medio nacional. Y dijo que nunca me había visto de pelo largo ni de barba, y que había estado en Buenos Aires conmigo. Pero vino y declaró otra cosa distinta a lo que dijo en el programa –cosa que está grabada-, lo que le valió que saliera en andas, llevado por los otros periodistas que cubrían el juicio. Si él declaraba la verdad no iba a salir en andas, había una presión muy fuerte que mucha gente la sintió. Y el ejemplo es Granado, que en su programa declaró que había estado en la Bolsa de Comercio conmigo cuando se presentaba un título provincial (OROCAT) y después en el juicio dijo otra cosa, totalmente contraria.

¿Tuvo usted algún vínculo con María Soledad Morales, la conoció, participó de algún tipo de fiesta o reunión con ella?.

Yo nunca supe de la existencia de ella. Y para corroborar lo que yo digo quedó demostrado en el juicio que todas las compañeras de ellas no sabían que yo existía. La familia, que tanto me acusa, tampoco sabía que existía. Yo nunca tuve relación alguna con esta chica. Y si la hubiese tenido seguramente muchas de sus amigas o compañeras hubieran sabido de mí. Es una cosa lógica, dos personas no pueden andar por la vida sin que alguien más lo sepa, y mucho menos en la Catamarca de esos años. Si hoy es una sociedad pequeña en el año 90 era mucho más pequeña, donde nos conocíamos todos. Por eso, si yo hubiese estado ese fin de semana en Catamarca, muchísima gente, grande y chica, de todas clases, amigos y enemigos de mis padres, me hubieran visto.

¿Entiende la reacción de Ada Rizzardo de Morales, su sufrimiento por el hecho de haber perdido a una hija?

Yo no voy a hacer un análisis de la madre de la víctima, no le voy a contestar. Creo que sí es un dolor muy grande como madre, pero también hay muchas cosas que la tienen que hacer reflexionar, muchas pruebas favorables a mi. Yo se que es una señora que sufre y una familia que sufre, pero tampoco debemos olvidar que acusar a personas que no tuvieron nada que ver con el crimen de su hija, y a mi, que no tuve absolutamente nada que ver, también hace sufrir a otras familias.

Si la tuviese al frente suyo a Ada Rizzardo de Morales, ya sea por circunstancias de la vida o por casualidad, ¿se animaría a decirle mirándola a los ojos que no mató a su hija?

Yo no tengo problemas de hacerlo, lo que pasa es que no entiende muchas cosas que fueron vistas en el juicio, que fueron probadas, como el del Falcon verde, que una periodista de Buenos Aires sigue contando anécdotas como que ellos encontraron el automóvil en La Merced y que estaba lleno de sangre. Hay un informe de Gendarmería que no fue usado deliberadamente en la sentencia que es muy claro: no hubo sangre, solamente restos de sangre animal. Lo mismo pasó con los informes sobre las tarjetas de crédito, donde el perito asegura que la tarjeta estuvo en Buenos Aires el día del crimen. Dijo que él no podía asegurar que Luque estuvo en Buenos Aires, pero sí la tarjeta. Y luego, por pedido del fiscal del momento se hacen pericias caligráficas sobre los cupones para saber quién los firmó, y determina que soy yo, que es mi firma. O sea que los cupones estaban en esos momentos en Buenos Aires y que quien los firmaba era yo. Ésta y todas las pericias que pidió el fiscal Gustavo Taranto salieron a mi favor, pero no fueron tenidas en cuenta.

Durante el juicio también se deslizó que usted era homosexual…

Si, y también fue causal de una pericia, que fue pedida por nosotros encima de que me acusaban de responsabilidad de un crimen me acusaron de otras cosas más. Yo no es que tenga nada contra los homosexuales, pero yo incluso tuve que demostrar cual era mi sexualidad. Me informaron cómo era la pericia, que era con anestesia total, y sin embargo no tuve inconveniente. Y esa pericia también dio a favor mío. Por eso, si seguimos analizando pericia por pericia, que son las verdaderas pruebas, porque están avaladas científicamente, a diferencia de los testimonios, que pueden ser ciertos o no. No hay una prueba científica para saber cuando uno dice la verdad o cuando va a mentir. Pero sí esas pruebas, que es donde los jueces se deben recostar para dar su sentencia, que no las tuvieron en cuenta. Valoraron sí en mi contra los testimonios de dos o tres que dicen haberme visto, y haberme visto en Catamarca, nada más, nada más…

¿Es posible que mientras estuvo detenido en la delegación local de la Policía Federal le hayan acercado información que indicaba que se había identificado al asesino de María Soledad mediante unos estudios del PROCAI mediante unos estudios de sangre?

Sí. En esa época el doctor Lomuto, que era mi defensor, llegó como a la una de la tarde y pidió hablar conmigo, me abrazó y se puso a llorar. "Ya estás libre", me dijo, "hablé con el juez Ventimiglia y me dijo que ya estaba identificado el culpable y que vos te vas". Entonces yo también lo abracé y ni se me ocurrió preguntar quién era, porque eran treinta y pico a los que nos habían sacado sangre por voluntad propia, porque yo nunca me negué a nada, y eso está en el expediente. Pero a eso de las ocho y media de la noche, con todos los medios nacionales, veo que Ventimiglia dice que el hisopado se había perdido. Nada que ver con lo que antes le había dicho al doctor Lomuto apenas habían llegado los resultados del PRICAI. Esa siempre fue mi duda, yo nunca creí que el hisopado se haya perdido, yo creo que estaba bien y se hizo bien el análisis.

¿Y qué piensa que pasó en esa prueba?

Y, que no era lo que ellos querían. No sé quien habrá sido. Éramos mucho los que accedimos a sacarnos sangre, pero yo no era, sino el juez Ventimiglia lo hubiera usado en mi contra, porque me procesó tres veces a mi. Por eso hablan que me encubrieron, hablan que me favorecieron y se olvidan que yo fui detenido durante el gobierno peronista (de Ramón Saadi), que seguí detenido durante la Intervención Federal –también de signo peronista- y que seguí detenido también después de la intervención con un gobierno de otro signo político. Yo fui detenido y procesado por todos los gobiernos de todos los colores políticos, nadie me encubrió y recién fui sobreseído cuando un tribunal analizó el fondo de la causa. Después, como se sabe, luego apelaron ese sobreseimiento y terminé nuevamente procesado. Lo que yo digo es que no tenemos que olvidarnos es que cuando llega la intervención federal de Prol bajaron del avión y lo primero que hicieron es darle la orden al interventor judicial, Pedro Aquino –lo declaró públicamente-, que había que mantenerlo a Guillermo Luque Preso. Esa es la primera medida que tomó la intervención en Catamarca: Luque tiene que estar preso.

¿Entonces está vinculando al gobierno nacional de entonces, a cargo de Carlos Menem, con esta maniobra?

Yo no estoy vinculando, yo estoy haciendo historia pura de lo que fue la causa. Y avalada con declaraciones públicas, no con un secreto o con informaciones off de record. Pedro Aquino lo denunció antes de irse: "Yo me voy porque el gobierno nacional de la intervención me obliga a mantener a Luque preso, y yo no lo voy a mantener preso". Lo mismo pasó con (Luis) Patti, que fue pedido por la familia Morales. Patti es quien me investigó en Catamarca y me investigó en Buenos Aires, y fue quien me detiene y me trae a la provincia. Pero lógico, el resultado de la investigación de Patti no les convino, no les gustó o no se qué pasó. Yo nunca dije traigan a éste o traigan a aquel, nunca tuve injerencia en la causa, como tampoco la tuvo mi familia, de decir yo quiero a este juez o a aquel investigador. En cambio ellos tuvieron todas las posibilidades de investigar y de buscar a quien quisieran, echaron jueces porque no les gustaba, como al doctor (Luis) Gandini, que no lo quisieron. ¿Y yo tengo la culpa?¿De qué tengo la culpa? Yo, que por voluntad propia accedí a todas las pericias habidas y por haber, que incluso tenía el derecho de negarme sin que eso signifique presunción de culpabilidad en mi contra. Sin embargo no lo hice, porque es mi conciencia de inocente. Yo explico una cosa: Yo pasé 14 años detenido, yo cumplí con la ley –injustamente-, me podrán creer o no, pero yo estoy diciendo lo que a mi me pasó. De última pague algo que no era mío, ya lo pagué y sin pedir el dos por uno. Yo me podría haber ido cinco años antes de estar charlando aquí, pero no lo hice porque soy inocente y yo tengo que salir por la puerta grande y vamos a seguir insistiendo con ello, porque alguna vez, judicialmente, vamos a encontrar jueces imparciales, en algún momento de la vida vamos a encontrar jueces imparciales que van a remediar esta atrocidad que fue mi condena. Es una atrocidad…

¿Cuándo ve que hay gente como la familia Morales, que lo considera culpable, cree que lo hace convencida o que prefirió quedarse con la versión oficial al no encontrar otra más verídica?

Sinceramente no estoy en condiciones de responder porque nunca hablé con ellos. Sí se que hay elementos que ellos podrían analizar y podrían convencerse de que soy inocente. Hasta ahí puedo llegar, yo no voy a faltar el respeto, a pesar de que a mi me han faltado el respeto permanentemente; yo no voy a asumir esa posición. Nunca lo asumí y menos ahora, que pagué una causa que no es mía, y la pagué como dicen las leyes argentinas, con prisión y sin hacer uso de otra ley argentina, que se aplicó en todo el país, que es el dos por uno, porque yo se que algún día habrá una resolución que me declare inocente, le pese a algunos medios, le pese a quien le pese. Y es la verdad real, no como dijo Buteler en el juicio, que en alegato de la acción civil habló de verdad aproximada. Yo creo que para condenar a una persona hay que buscar la verdad real y no la aproximada. Sin embargo, cuando defendió a (Eduardo César) Angeloz, dijo que no podía condenarse porque había que buscar la verdad real.

¿Cómo es posible soportar más de una década de cárcel para una persona que se dice inocente?

Con la inocencia, sabiendo que hay gente que le cree a uno. Con mucho amor de la familia y con mucho amor de Cristo. Yo no trato de usar las cuestiones religiosas para aparentar nada, pero sólo debo decir que esto pude superarlo con mucho amor de Cristo y de mi familia. Esas cosas nos hacen muy fuertes y nunca voy a dejar de decir lo que soy en esta causa. Yo le enseño a mi hijo que en la vida hay que saber cumplir las normas, con la ley, y yo cumplí con la ley por más que fue injusta. Yo me sometí a todo lo que la ley argentina dijo. Los testigos que venían a atestiguar que habían estado conmigo en Buenos Aires, a recomponer ese fin de semana allá eran presionados. La novia de un compañero mío de la universidad se descompuso y el juez pidió que se le haga un examen profundo de todas las partes íntimas y el doctor Chayep la hizo desnudar –todo esto consta en la causa- y cuando entró en una crisis nerviosa la dejaron de presionar. Esta chica terminó en Buenos Aires, con una parálisis facial después de todo lo que le hicieron aquí. Y aún así no la doblegaron, no la intimidaron para que diga lo que ellos querían que diga.

¿El caso Muro?

En algunos medios y en una escribanía admitió que lo habían presionado para que dijera determinada cosa, y da nombre de quienes lo habían presionado para que dijera que me vio en Clivus aquella noche. No se explica por qué las otras personas que estaban en Clivus, que supuestamente tuvieron que verlo a él en Clivus no fueron procesados. Nosotros lo planteamos en el alegato, pero no nos escucharon.

¿Pensó en la condena durante el proceso?

Nunca pensé que me iban a condenar, porque muchas pruebas estaban a favor mío y lo que había de cargo eran cosas endebles, indicios. Habló de la intima convicción, cuando estamos en un proceso de pruebas.

¿Recibió un trato normal en la cárcel?

Yo nunca di motivo para que me trataran mal. Yo siempre cumplí con las normas. Es bravo estar ahí, no sólo por lo que le pasa a uno físicamente, sino emocionalmente, porque uno deja afuera a su familia. Yo a mis hijos casi no los pude disfrutar y tienen menos que la edad de esta causa. Eso golpea en el alma.

¿Que piensa sobre las repercusiones sobre su libertad?

Así como hay muchas voces en contra de mi libertad hubo muchas voces a favor, infinidad de llamados de todos lados y muestras de apoyo que llegaron hasta la emoción.

¿Qué opina del FCS ?

Llegaron en un momento en que a través del voto no les daba resultado. El peronismo ampliaba cada vez más la diferencia sobre los otros partidos. Qué casualidad que después de este caso ganaron.

¿Sobre la marcha de la verdad?

Este hecho puntual hay veces que se toman decisiones en materia política que a veces son acertadas y otras no. Yo no creo intencionalidad del doctor Saadi en perjudicarme, para nada.

¿Sobre Luis Tula?

Tocamos poco el tema. Yo no lo conocía a Luis y eso fue comprobado en la causa. Alguien dijo que nos conocíamos del Colegio Nacional y cuando se fijaron en los registros quedó acreditado que cuando yo ingresé él ya había egresado. Nos movíamos en distintos sectores. Yo sí puedo rescatar que me pareció una persona muy honesta, que logró estudiar y se recibió de abogado y ese es un logro que hay de resaltarlo. Yo me puse muy alegre cuando me enteré que se había recibido de abogado.

¿Hubo encubrimiento?

Ya pasaron doce años de la sentencia y la justicia no hizo nunca nada, porque ya no interesaba, ya se cerraba la historia oficial con la condena a Guillermo Luque. Hubo luego de la condena resoluciones judiciales que me siguieron favoreciendo, como por ejemplo el sobreseimiento de los custodios de "Puerta de Hierro", a los que se le inició acción penal por falso testimonio y luego fueron sobreseídos. En la sentencia se dice que se los investigue como coautores a Eduardo Méndez y Hugo Ibáñez, y ambos fueron sobreseídos. Todo lo que dijo la sentencia no pudo demostrar nada. A las personas que envió a investigar por falso testimonio fueron sobreseídos. Todos los testigos míos se les promovió acción penal. Hay muchos hechos posteriores a la sentencia que me favorecieron, como la declaración de Muro cuando dijo que miente. Y ellos lo tomaron como testigo clave. El dijo cinco versiones distintas. Después que lo tuvieron horas en una oficina del tribunal termina diciendo que me vio a mi.

Si hubo encubrimiento seguro que no es para mi, porque yo estoy acá como todos después de haber estado preso. Yo no estoy con ustedes porque me encubrieron y estuve veraneando en el exterior, yo estoy porque vengo de gozar hace dos días de una libertad condicional luego de pasar catorce años en prisión.

¿Para usted quien o quienes fueron los autores del crimen?

Es sólo una hipótesis que tengo, aunque no coincide con ninguna de las que se barajaron durante años. Acá hay que encontrar al culpable del asesinato de esta chica, pero es una responsabilidad de la justicia, no mía. Yo era un chico de 24 años que estaba en Buenos Aires y ahora quieren que yo diga quién fue. Yo no tengo por qué saber, si yo no investigué. Lo que sí es que uno conoce el expediente. No puedo descabelladamente hacerla pública porque sería un acto de irresponsabilidad hacer lo que a mi no me gustó que hicieran conmigo. Si algún día se reabre la causa y me llaman no tengo problemas. Yo declaré y nunca me preguntaron nada.

¿Safe, Pelloni y Miguel Marcolli…?

Tuvieron un discurso para afuera de la causa y adentro otro distinto. En un momento eran palomas y en otros halcones. Palomas era cuando declaraban en el juicio y halcones cuando les ponían un micrófono. En el debate llegaron a decir que no sabían quién era el asesino. Marcolli llegó a decir yo no se nada de la causa, no sé por qué estoy acá, pero afuera, ante cualquier micrófono eran los justicieros número uno. Si hubiera tenido responsabilidad me hubiera hecho cargo, pero no me voy a hacer cargo de algo que no hice. Y lo digo después de haber pagado algo, pero yo no tuve nada que ver.

¿Siente que hay una condena social?

Al principio la sentí. Hoy por hoy no. Estoy sorprendido del buen trato y de la cordialidad de la gente de Catamarca. Durante siete años yo pude desenvolverme en la sociedad de Catamarca sin ningún problema, con mis hijos yendo al colegio, haciendo las cosas cotidianas de todos los días. Debo reconocer que me imaginé otra cosa.

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