Por: Ricardo RoaUn ministro de Scioli se animó con un pedido expreso de bajar las retenciones, igual que gobernadores K y no K. Randazzo, el ministro del Interior, dice que si al campo le va mal, a la Argentina le va mal. Y Massa piensa que la sequía es una buena oportunidad para acercarse a los ruralistas sin demasiados costos políticos.
Según su costumbre, Moreno circula sin patente. Y como siempre, lo hace por orden de alguien o alguien con más poder que él no lo frena. El juego se parece al que se intentó sin éxito durante el conflicto del 2008: dividir al campo. Una versión remixada del conmigo o sinmigo de Herminio Iglesias.La mayor sequía en 47 años y la falta de políticas agropecuarias se llevaron el 20% de esta cosecha, según estimaciones privadas. Son 19 millones de toneladas que representan una pérdida de exportaciones por 5 mil millones de dólares y de 2 mil millones en ingresos fiscales. Esto ya se perdió. El punto ahora es si habrá alguna compensación del Gobierno a los productores. Es lo que esperan gobernadores e intendentes del propio kirchnerismo, ansiosos por recuperar al menos parte del voto del campo en los comicios de octubre. Y evitar que la oposición se quede con todo.

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