Guerra de afiches: la campaña sucia

Guerra de afiches: la campaña sucia
La campaña tiene su escenario principal en la calle, y esto es algo que no ha de discutirse. Todavía no se pudo encontrar al candidato que no haya utilizado la frase “estamos caminando los barrios”.

Mientras tanto, sus adeptos y militantes pretenden dejar su huella en cada lugar donde lo crean necesario para ganar las PASO. Postes, medianeras, transformadores de luz, paradas de colectivo y hasta paredes de comercios, son algunos de los lugares donde creyeron ocurrente dar a conocer (o reforzar en presencia) a los candidatos.

La visita del titular del AFSCA, Martín Sabbatella, ayer al centro de Pilar, además de la batalla discursiva, dejó como “daño colateral” paredes de comercios empapeladas con afiches del ex intendente de Morón que en algunos casos, debieron retirar los propios comerciantes. El mismo sello quedó en los postes de la luminaria interna de la plaza 12 de Octubre.

Claro que este no es el único espacio que buscó teñir el distrito de su color, (en este caso el azul), sino que algunas paredes y postes han encontrado el fuerte rojo de los afiches de los candidatos del intendente Humberto Zúccaro.

Varios refugios de paradas de colectivos también sufrieron el ataque de pegatina por parte del oficialismo. La agrupación de José Molina también se acopló a la moda transgresora, en Presidente Derqui. Aunque hay que recordar que uno de los pioneros en estas lides (al menos en la presente elección) fue el denarvaísta Nicolás Ducoté, decorando con la técnica del esténcil, las paredes de un coqueto refugio sobre la Panamericana.

Juego desleal

El kirchnerismo y el massismo no son los únicos que empapelan la ciudad a su gusto. La cuestionable medida alcanza a otras fuerzas que, sin embargo, por tener menos recursos, se destacan menos.

Otro efecto de la guerra de afiches puede observarse cuando partidarios de una fuerza arrancan los carteles de otro. Las consecuencias: montañas de papel por todos lados como pudo verse días atrás en la Avenida Tratado del Pilar.

En otros casos, los candidatos han buscado hacer presencia en lugares estratégicos, como el espacio de uno de los referentes de Rodríguez Saá en Pilar, el dirigente local Daniel Liberé. En este caso sus afiches aparecen pegados detrás de varios carteles de señalización vial. Con suerte, podrán permanecer un par de años, como uno de Alberto Rodriguez Saá, que sobrevive desde el 2011 en un poste de la calle Pedro Lagrave, casi esquina Ituzaingó.

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