El tribunal y las partes visitarán el inmueble donde se produjo la tragedia en 2004, en el barrio Primera Junta de esta capital.
Mañana al anochecer, los jueces y las partes se trasladarán hasta el inmueble ubicado en Sebastián Ábalos y San Juan del barrio Primera Junta.
En la madrugada del 28 de julio de 2004, se desató un voraz incendio que provocó letales heridas a las dos mujeres que dormían en una misma habitación.
Una vecina, Liliana Cancino, aseguró haber visto merodear a la hora en que se desató la tragedia al joven hoy juzgado, Federico Guardo.
Lo que contó y el lugar desde donde vio lo que supuestamente sucedía frente a su vivienda, será el eje de la medida judicial que tendrá lugar mañana.
Cancino fue imputada por falso testimonio y esa causa todavía seguiría en trámite, motivo por el que la defensa planteó la exclusión probatoria de la mujer, a lo que se opuso férreamente la Fiscalía.
El tribunal resolvió postergar su postura sobre esa cuestión para el final del proceso, en que se expresará si ese testimonio será incorporado o no como elemento probatorio.
En la audiencia de ayer, se produjo otro arduo debate acerca de lo que expuso otra testigo, quien manifestó que había visto a un policía tirar un bidón.
Las fiscales requirieron que se le imputara falso testimonio, por lo que hoy volverá al juicio para explicar qué quiso decir.l
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