El grupo de manifestantes duros arrojó bombas Molotov en Tribunales. Hay detenidos

El grupo de manifestantes duros arrojó bombas Molotov en Tribunales. Hay detenidos
Un centenar de jóvenes –algunos adolescentes de no más de 15 años-, protagonizaron pasadas las 22 del miércoles un nuevo incidente de graves características que se suceden desde la aparición del cadáver de Sofía Viale. Volvieron a destrozar vidrios del Palacio de Justicia y luego arrojaron a su interior por lo menos tres bombas "Molotov" con las que prendieron fuego el interior del edificio.
La realidad es que por estas horas la ciudad está fuera de control y que las autoridades provinciales no adoptan decisiones más enérgicas para devolver la tranquilidad perdida.

Los vecinos de la ciudad asistieron absortos a la toma de la calle 9 entre 20 y 22 por un piquete de manifestantes cuyo número fue en aumento hasta llegar a un centenar.

Se adueñaron del centro de la calle e impidieron el paso de vehículos, sin que nadie hiciera nada y poniendo en riesgo a los atribulados automovilistas que sin advertir las presencias, giraban y trataban de avanzar, encontrándose de pronto con una turba que los hacía retroceder.

Pero los acontecimientos transformaron esa situación en una anécdota menor, porque con el paso de las horas comenzó otra vez un desmedido ataque con piedras contra los vidrios de Tribunales.

Una vez hechos los agujeros, fueron arrojadas por lo menos tres bombas “Molotov” con las que iniciaron un incendio dentro del Palacio de Justicia que por fortuna los Bomberos pudieron controlar y sofocar.

Y como allí intervino el Grupo Especial de la policía pampeana y fueron demorados algunos de los cabecillas, comenzó otra sorda guerra en la que los vecinos son atónitos testigos que ponen el cuerpo a riesgo de resultar heridos sin entender qué ocurre.

Porque los violentos manifestantes volvieron a mostrar que no se andan con vueltas, que están armados y que utilizan esa artillería contra los uniformados.

En la esquina de 9 y 18 –en plena Plaza San Martín, se oyeron claras detonaciones de armas de fuego y lo mismo ocurrió en la esquina de 9 y 24, mientras los revoltosos se iban replegando.

Por estas horas, los piquenses cruzan los dedos para no verse entrampados en un fuego cruzado o por resultar víctimas de una bala perdida, mientras en Santa Rosa siguen pensando qué hacer con la seguridad de la segunda ciudad de La Pampa.

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