En la pelea del oficialismo y la oposición nadie se escucha. La idea liberal de la república y las instituciones frente a la construcción social. El kirchnerismo entre la oportunidad histórica y el psicólogo. El Concejo Deliberante aprobaría el aumento de tasas y se viene el presupuesto. Claudio Molina, la carta vertiginosa que jugó Duclós en Obras Públicas.
En estos días donde nadie se escucha, desde el gobierno kirchnerista se pelea como gato entre la leña frente a la pérdida de poder en el Congreso y agudiza las contradicciones propias y ajenas de una sociedad pendiente.
Ahora está pagando las consecuencias de la disimulada derrota del 28 de junio.
La idea liberal de la república con una democracia representativa de gobiernos que se turnan se torna caótica en un país que, en el fondo, nunca fue demasiado afecto a los buenos modales de las instituciones.
Sigue existiendo una tensión entre esa concepción y los contenidos de una democracia social y se trata no sólo de las formas sino del fondo.
¿ Por qué no la síntesis ? Pero para ello hace falta una dirigencia que esté a la altura de las circunstancias.
Todas son máscaras.
Cristina y el relato.
Hay palabras hacia dentro y palabras hacia fuera y en esa prédica caen todos, incluyendo a la verborrágica presidenta Cristina Fernández de Kirchner, por momentos comentarista de su propio relato.
¿Cuando denuncia a la patria judicial, a la patria opositora, a la patria de los medios, a la patria destituyente, desde dónde lo dice ? Y no es que no existan.
El alma dura del kirchnerismo está más cerca de un análisis psicológico que de un arbitrario comentario político.
Entre "ellos y nosotros" hay una continuidad de un proceso histórico de estos casi veinte años del peronismo en el poder del que el matrimonio presidencial no es ajeno.
El tsunami se produce cuando giran el timón pero, no haber ampliado la base de sustentación social es el pecado que hoy paga el oficialismo frente a una oposición que no es inocente subida a una torre de Babel donde nadie resulta confiable.
¿Qué hacer cuando se achica el campo del debate?
El artículo de contratapa del diario Perfil del domingo anterior trae una interesante nota firmada por su director Jorge Fontevecchia y resulta un material para la discusión.
Habla del final de un ciclo de hegemonía del kirchnerismo, lo que no implica que pueda seguir ganando elecciones. Pero se pregunta: "¿Por qué Kirchner no pudo vencer a la gris democracia representativa liberal, tan desabrida que vuelve de la mano de muchos legisladores de origen radical, partido que hace diez meses corría riesgo de extinción…?"
¿Quién tiene la respuesta?
Difícilmente haya una sola en un país en el que nadie se escucha.
Concejo: tasas y presupuesto.
Mientras todo esto sucede a nivel nacional, en Azul el Departamento Ejecutivo aguarda que el Concejo Deliberante trate este lunes, entre otros temas, el aumento de tasas.
El oficialismo pretende el 15 por ciento y un sector de la oposición se inclina por mantenerse en el 10 en la urbana mientras que la vial rondaría el 15 %. Donde todavía hay diferencias es en el Fondo Educativo y el tema becas para estudiantes.
Para el día 17 está previsto que se trate el presupuesto. Con la incorporación de algunos cambios la oposición estaría con la intención de aprobarlo. De todos modos, aún no hay nada definido. "Lo vamos a seguir estudiando" dijo un edil opositor. Habría cierto resquemor en la idea de crear una suerte de fondo común y, desde allí, ir derivando las partidas para distintos fines.
La sombra de la inflación (que, en realidad, no es tan sombra) vuelve a condicionar ciertos debates de cara al futuro.
El esqueleto del presupuesto se repite con el mayor porcentaje destinado a sueldos (prácticamente la mitad) el área Salud que demanda cada vez más recursos o el contrato por los servicios de recolección de residuos y barrido de calles que se lleva unos diez millones de pesos anuales.
Con respecto al conflictivo tema del barrido da toda la sensación que se dilató hasta fin de año una definición sobre sus sustentabilidad.
Molina, a las corridas
La decisión del intendente Omar Duclós de nombrar al incondicional Claudio Molina al frente de la Secretaría de Obras Públicas le dio otro aire a un sector crucial de la administración.
Con la híperkinética actividad de Molina se viene trabajando de otro modo pero también salieron al desnudo las falencias que allí hay, básicamente la falta de maquinaria. La descapitalización en ese sentido es notable aunque, de acuerdo a consultas realizadas, en los próximos días llegaría nuevo equipamiento mediante el sistema de leasing.
Aún circulan camiones modelo 60, confirmando el reclamo que en varias ocasiones han realizado los gremios municipales sobre el estado de sus herramientas de trabajo.
Un error sería hacer de bomberos acudiendo a las demandas puntuales que hacen los vecinos. Junto a ello no se puede esquivar la planificación a mediano y largo plazo.
Hay decisiones políticas que sólo toma Duclós y en su discernimiento deberá decidir entre lo urgente y necesario, cuándo decir que no y cómo proyectar las obras imprescindibles que excederán a su gestión.
En este país donde todos gritan y nadie se escucha, ese podría ser su legado.





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