Ipross no los incluyó en su nuevo vademécum, Pami cubre dos marcas, pero escasean. Y los precios oscilan entre los 130 a 250 pesos. Un importante número de personas no los adquirirá fácilmente.Las consultas para comprar el Oseltamivir, la droga contra la Influenza H1N1, han crecido notablemente en las farmacias.
En las farmacias sólo se puede adquirir la vacuna trivalente, que actúa contra la gripe estacional y la Influenza H1N1. Este remedio se puede encontrar bajo distintos nombres y, a diferencia del 2009, cuando Roche tenía prácticamente el monopolio de los medicamentos contra la enfermedad, importantes laboratorios se han sumado la producción los mismos. Entre ellos se encuentra Elea, Fiandiet, AgucorT y Sidus. La ampliación de las marcas y productores genera la esperanza de que será más fácil adquirir la medicación y que sus valores serán accesibles.
Sin embargo, las sorpresas no tardan en llegar cuando se toma conocimiento de la realidad que se vive en la localidad en relación a los suministros disponibles para la población que no se encuentra contemplada dentro del plan de vacunación nacional.
El primer obstáculo que se presenta son las coberturas que ofrecen las obras sociales o prepagas. Ipross, organismo del cual dependen los trabajadores estatales, no incluyó ninguna marca de remedios contra la gripe A en su vademécum actualizado, lo que implica que sus afiliados deberán desembolsar el monto total de la droga. Pami, reconoce el Tamiflu (droga de la que cubre el 40 por ciento) e Istivac, pero no se encuentran disponibles en el mercado. El resto de las entidades autoriza la adquisición de algunas marcas, no de todas, enfrentando al paciente a la necesidad de un recorrido ciudadano en busca de un remedio específico.
Entre el paciente y el mercado
El farmacéutico es el último enlace entre el producto y el paciente. La situación en la que se encuentra en relación a la provisión de los medicamentos contra la gripe A no es sencilla.
Los valores que existen en el mercado son considerables, tomando en cuenta que se trata de una enfermedad estimada desde Salud como establecida. Un pequeño listado ilustrará los precios aproximados que se pueden encontrar (la referencia es 75 mg por 10 dosis) Oseltamivir (Fiandiet) 130 pesos, Oseltamivir (Northia) 140 pesos, Tamiflu (Roche) 150 pesos, Oseltamivir (Agucort) 190. El remedio de sumistro oral, recomendado para los más pequeños, del laboratorio Agucort, ronda el valor de 250 pesos. Frente a los costos, los clientes manifestan sus quejas debido a los importes que deben abonar.
Otro inconveniente que existe es la falta de abastecimiento. Las dosis encargadas no están llegando con regularidad y el número que reciben es escaso. El límite en cuanto al número de productos recepcionados, según se explicó, se debe a que a partir de este año se entrega determinada cantidad de unidades por farmacia, con el fin de evitar el acopio por parte de las grandes firmas. Esta medida alcanza a todo tipo de medicación.
Por ese motivo, los farmacéuticos no ocultan su preocupación. En algunos casos están esperando que les lleguen las primeras dosis encargadas a principio de marzo y prometidas para el fin de ese mes. También, se espera que repartan las dosis promediando abril, pero se teme no poder responder a la demanda adecuadamente.
Un método que se ha implementado en algunas farmacias cipoleñas es tomar el pedido de los pacientes, y hacer la reserva para darles prioridad en cuanto reciban las dosis.
Una realidad distinta en Capital Federal
Los precios elevados se mantienen en distintos puntos del país, pero no es lo mismo pagar 130 pesos el remedio contra la Influenza H1N1 que abonar 70 pesos. Esa es la diferencia comparativa en precios con Capital Federal.
Los valores que se manejan en esa ciudad van desde los 70 pesos a los 90 pesos.
La escasez tampoco parece ser un problema, ya que en los lugares consultados confirmaron la entrega regular. Además, si llegara a suceder que se agota el stock, reciben la reposición de inmediato.
El único punto en común con la situación cipoleña es el interés del público por adquirir el tan anhelado remedio. Así vuelve a aparecer una diferencia, los pacientes porteños tienen la oportunidad de adquirir las dosis necesarias.
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