Hasta el momento, según la versión oficial, son 15 los casos de Gripe A registrados en la provincia. La mayoría de ellos adultos y dados ya de alta.
En este marco comenzó a circular una versión que indicaba que el receso invernal en el sistema educativo se extendería hasta el último día de julio para evitar contagios. Sin embargo, tanto desde el Ministerio de Educación de la provincia como desde el de Educación, autoridades indicaron que no.
“No lo hemos analizado como necesario por el momento porque no hay tantos casos como para tomar una decisión así”, manifestó la secretaria de Educación, Nora López. Mientras que el titular de Epidemiología en la provincia, Daniel Orellano dijo: “Para que deban suspenderse actividades es necesario que se registren 2 o 3 casos por escuela, algo que por el momento no ha sucedido. No tenemos este brote”.
Orellano aseguró que a esta altura del año deberían tener vacunados al 80% de los miembros de grupos de riesgo y se ha llegado solo al 72%, siendo los menores de dos años los menos inmunizados. “Es por ello que por ejemplo en Ullum hemos salido a vacunar gente por la calle”, manifestó.
En una semana el porcentaje de vacunados pasó del 65 al 72%, por lo que continuarán con la intensificación de la campaña de vacunación para lograr el objetivo.
Consultado respecto a la percepción de mayor cantidad de enfermedades del tipo gripe, resfríos, neumonías o bronquitis, Orellano aseguró que son las típicas de la época y que no se registran más este año.
Grupos de riesgo
Los grupos de riesgo son individuos con enfermedades pulmonares crónicas, afecciones cardíacas, pacientes con problemas metabólicos y quienes utilizan medicación inmunosupresora (cáncer, trasplantes, VIH). Luego se incluye a niños menores de dos años de edad y a los ancianos mayores de 65.
A su vez, presentan gran riesgo las embarazadas (en especial en el segundo y el tercer trimestre), los fumadores, y quienes padecen de obesidad mórbida.
También son incluidos dentro de este grupo de riesgo aquellos pacientes e individuos con afecciones crónicas de los sistemas cardiovascular y pulmonar, como cardiopatía, asma grave, enfisema, enfermedad fibroquística e hipertensión pulmonar. También los diabéticos y los pacientes de otras enfermedades metabólicas, así como quienes sufren insuficiencia renal, hemoglobinopatías e inmunosupresión natural o por medicación.
Comentá la nota