Activistas escalaron una estructura cerca de Noruega para intentar frenar los planes de exploración de Statoil. Comunicaron que están dispuestos a quedarse días allí
El jefe de Policía del distrito de Troms, en el norte del país, declaró a Reuters que la guardia costera tiene un barco cerca de la plataforma pero declinó explicar qué acciones preparaba. Statoil, que es propiedad del Estado noruego, denunció las acciones de Greenpeace como ilegales e irresponsables.
Greenpeace, que frecuentemente llama a Statoil "agresora del Ártico", dijo que sus planes de hacer perforaciones en la zona de Hoop, en el mar de Barents, amenazaban la isla del Oso, un santuario natural que alberga especies raras y ocasionalmente osos polares.
Las firmas petroleras están perforando más al norte de Noruega en momentos en el que el hielo del Ártico está retrocediendo y las actuales normativas les permiten trabajar en zonas donde el hielo era común hace décadas.
Un vocero de Statoil, Oerjan Heradstveit, dijo a Reuters que la compañía no tiene claro cuándo reanudará sus operaciones en la plataforma.
Greenpeace subió a la estructura, propiedad de Transocean, a primera hora del martes, con pancartas en las que podía leerse "No al hielo del Ártico" y "Stop a la carrera de Statoil en el Ártico", y dijo que sus activistas estaban dispuestos a quedarse allí días.
La iniciativa se produce semanas después de que la ONG intentara, sin éxito, bloquear en Rotterdam el envío del primer cargamento de petróleo ruso desde la plataforma Prirazlomanaya en el Ártico.
Statoil rechazó las acusaciones de Greenpeace sobre seguridad. "Hoop es una zona con geología conocida, baja presión y temperatura, y en ella Statoil tiene planes robustos para sus operaciones", añadió. "Un vertido es muy improbable, al mismo tiempo hemos puesto en marcha una serie de barreras para poder manejar la situación en el caso de que ocurriera", sostuvo la compañía.
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