Grecia, aún sin salvataje, busca otra vez plata en los mercados

Grecia, aún sin salvataje, busca otra vez plata en los mercados
Emitirá mañana bonos por 1.500 millones de euros. Hay dudas sobre la tasa que conseguirá.
Grecia vuelve a los mercados internacionales esta semana. El gobierno griego prevé emitir 1.500 millones de euros en obligaciones a muy corto plazo (12 semanas) mañana martes. El martes pasado puso a la venta 1.200 millones y los consiguió vender, pero con un interés del 4,55% para obligaciones a 26 semanas y del 4,85% para obligaciones de un año, muy por encima de los niveles que había pagado en enero.

El viernes los mercados degradaban aún más las obligaciones griegas y pedían ya un 7,2% de interés, una tasa inasumible para Grecia si no quiere seguir alimentando la peligrosa bomba de la deuda, que ya supera los 300.000 millones de euros. Además, el gobierno heleno debe refinanciar bonos, antes de finales de mayo, por valor de otros 11.500 millones de euros, parte de los mas de 50.000 millones de esa moneda que tiene que refinanciar este año.

La semana pasada el primer ministro griego, Yorgos Papandreu, dijo que a esos tipos de interés Grecia no podría seguir acudiendo a los mercados porque se arruinaría. Y hoy, si el espacio aéreo europeo estuviera abierto, debería empezar a trabajar en Atenas una delegación del FMI después de que Grecia pidiera oficialmente el jueves que se detallara el plan de préstamos que la UE acordó el pasado 11 de abril y que sumaría créditos por valor de 30.000 millones de euros a los que se añadirían 15.000 millones del FMI.

Atenas se enfrenta a un dilema. El plan de préstamos europeo, a pesar de las declaraciones tranquilizadoras de altos funcionarios de la UE, no está todavía preparado para su activación porque, entre otras cosas, debe ser aprobado por los parlamentos nacionales de la Eurozona.

Así, Grecia debe refinanciar sus bonos en los mercados internacionales a la espera de poder pedir esos préstamos. O acudir ya al FMI, que impondría una dura medicina para limpiar las cuentas públicas griegas.

El préstamo del Fondo se haría a tasas del 3,26% pero conllevaría condiciones estrictas y una amarga pócima, forzar la deflación, como ya advirtió Dominique Strauss-Kahn, director general del organismo financiero internacional. Eso significa bajar salarios y bajar precios para que Grecia aumente su competitividad.

Atenas prometió a la UE duros recortes presupuestarios para reducir su déficit público del 12,7% de principios de año a un 8,7% en diciembre y un 3% a finales de 2012. Para cumplir el desafío, el gobierno griego aprobó en marzo una congelación estricta de pensiones, recortes de salarios de los empleados públicos y aumentos de los impuestos.

Todavía tiene que presentar un plan de privatización de empresas públicas y otro de "racionalización de la Administración Pública", o en román paladino, de limpieza de sus cientos de miles de funcionarios.

Por otra parte, el comisario europeo de Economía, Olli Rehn, explicó el viernes a los ministros del ramo reunidos en Madrid, que la Comisión Europea debería tener el poder de revisar los presupuestos nacionales de los 16 miembros de la Eurozona antes de su aprobación.

Entre una batería de propuestas para mejorar la coordinación económica en la UE, la iniciativa del comisario no fue del todo bien acogida.

Elena Salgado, ministra española de Economía, dijo que Madrid seguiría teniendo la última palabra sobre su presupuesto. Los presupuestos son leyes votadas en los respectivos parlamentos y una de las pocas armas económicas que les quedan a unos gobiernos que ya no tienen soberanía monetaria.

Rehn debe hacer una propuesta oficial el próximo 12 de mayo. También lanzará el debate sobre la creación de un "mecanismo permanente de resolución de crisis" que ayudaría financieramente a los países de la Eurozona que corrieran peligro de ir a la bancarrota. Lo que hoy no hay para salvar a Grecia.

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