Grecia, paralizada por huelgas en contra del plan de ajuste

Es en rechazo a los recortes. Alemania, dura con el pedido de ayuda del premier.
El primer ministro griego, Yorgos Papandreu, se fue anoche de Berlín con palabras de ánimo y las manos vacías después de que la canciller alemana Angela Merkel le explicara que Alemania apoyará políticamente a Grecia, pero que un plan de rescate europeo para salvar las maltrechas finanzas helenas no tendrá, en palabras del ministro alemán de Economía, Rainer Brüderle, "ni un céntimo alemán".

Mientras Papandreu buscaba la ayuda alemana, los sindicatos griegos casi paralizaron el país en una dura jornada de paros y huelgas. Los sindicatos convocaron una huelga general para el próximo jueves, la segunda en menos de un mes.

El Parlamento griego aprobó ayer el durísimo plan de recorte presupuestario que la UE le exigió a Grecia para sanear sus cuentas públicas. A cambio de ese plan, los dirigentes europeos se habían comprometido el pasado 11 de febrero a "no dejar caer a Grecia", pero parece que las promesas son por ahora papel mojado.

También hay otra forma de explicarlo. Desde Luxemburgo, Jean-Claude Juncker, presidente del Eurogrupo -órgano que reúne a los ministros de Economía de la zona euro- dijo que la UE está preparada para rescatar a Grecia pero que tal plan no sería necesario porque Atenas pondrá en orden sus cuentas sin ayuda exterior. Según Juncker, "los mercados financieros han entendido claramente que las medidas adoptadas por Grecia son sólidas y creíbles".

Papandreu, de visita en Berlín, repitió que su país "no pide plata", sino más bien el apoyo político de la UE para dar confianza a los inversores "y poder contraer créditos en los mercados con mejores condiciones".

Merkel -que lleva la batuta europea porque sin Alemania no hay plan de rescate que valga- confirmó tras la reunión que Grecia no había pedido "apoyo financiero" y que "no la necesita", pero nadie esconde que, si Grecia necesitara ayuda europea, Alemania parece reticente a darla.

El jefe del gobierno griego no excluye, si Grecia lo necesita y la UE no lo otorga, acudir al FMI, toda una humillación para la UE, que se mostraría impotente para ayudar a un país que sólo representa el 2,6% del PBI de la Eurozona. "Me gustaría excluir toda implicación más importante del FMI", decía ayer Juncker.

Merkel, dispuesta hace unas semanas a rascarse el bolsillo para ayudar a los griegos, parece ahora reticente por la presión de la opinión pública alemana -el 80% se opone- y de los medios de comunicación. Pero Merkel sabe que Alemania no puede dejar caer a Grecia, pues sus bancos tienen bonos griegos por valor de 43.000 millones de euros.

Grecia, según varias agencias, estaba ayer casi paralizada por huelgas y manifestaciones mientras su Parlamento aprobaba un proyecto de ley que conlleva durísimos recortes presupuestarios. Los griegos salieron a la calle para protestar por esas medidas, que rechaza la mayoría de la población y que recortarán salarios públicos y pensiones y subirán impuestos.

Las manifestaciones ante el Parlamento griego acabaron en enfrentamientos cuando jóvenes -algunos encapuchados- atacaron a la policía. Según una encuesta difundida por el canal Skai TV, el 90% de los funcionarios rechazan los recortes, así como el 76% de los asalariados del sector privado y el 68% de los pensionistas.

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