Funcionarios de la UE sugirieron que una institución fiduciaria debería supervisar las privatizaciones en Grecia, similar a la que actuó en Alemania Oriental
El canal griego skai.gr que ayer transmitía las concentraciones, estimó que unas 100.000 personas estaban reunidas en Atenas portando pancartas en las que el lema principal es: Que se vayan ya, en alusión a los políticos.
Llévense el acuerdo y largo de aquí, se leía en otras pancartas, en contra de los socios de Grecia en la zona del euro y del Fondo Monetario Internacional, que le dieron a Grecia en 2010 un rescate de 110.000 millones de euros a cambio de que el país adopte medidas de austeridad sin precedentes. El severo ajuste elevó el paro al 16% y no ha sido suficiente para alejar a Grecia de la quiebra, por lo se requieren nuevos recortes y privatizaciones de inmediato
Pero al mismo tiempo que crecen las manifestaciones de protesta, una abrumadora mayoría de griegos está a favor de vender y desarrollar activos estatales para reunir 50.000 millones de euros (u$s 71.190 millones) y evitar que el país incumpla el pago de su enorme deuda, según mostró el domingo un sondeo.
El sondeo de Kapa Research para el diario Vima reveló que cerca de un 80% de los consultados estuvo de acuerdo en que Grecia debería usar sus activos para ayudar a consolidar las finanzas públicas.
Funcionarios de la Unión Europea han pedido a Grecia que aumente las privatizaciones con urgencia y sugirieron que sería necesario crear una institución fiduciaria para supervisar el proceso, similar al organismo que privatizó las compañías de Alemania Oriental después de la caída del comunismo.
El primer ministro Yorgos Papandreu, que asumió el poder en octubre de 2009, tuvo hacer frente a un déficit revisado al final de ese año que resultó ser más del doble del que supuestamente había heredado, al situarse en el 15,4 % del Producto Bruto Interno (PBI)
Tras un severo programa de austeridad y la ayuda de un rescate trienal de 110.000 millones de euros de la zona del euro y del FMI, Grecia logró reducirlo en 2010 al 10,5 % del PBi, pero un año después, y tras haber recibido ya la mitad de esa ayuda en forma de préstamos (53.000 millones), está más cerca que nunca de la quiebra.
El ministro de Finanzas Jorgos Papaconstantinu reconoció que la entrega del tramo de 12.000 millones de euros de la ayuda trienal, prevista para junio, está condicionada a garantías sobre la sostenibilidad de la deuda pública en los próximos 12 meses, es decir, el que Grecia pueda pagar sus obligaciones.
Sin ese tramo, advirtió, Grecia quebrará
Comentá la nota