María Afiuni, detenida desde hace tres años, dijo que fue violada en prisión
"A mí me sacaron el útero, pero me encontraron seis miomas. Yo tuve una pérdida en el penal", reveló la jueza en el libro Afiuni. La presa del comandante, del periodista Francisco Olivares, presentado anteayer.
El caso de la magistrada venezolana, detenida desde hace casi tres años por una decisión que despertó la condena internacional, cobró un nuevo e inesperado giro con la publicación del libro.
Es un relato entrecortado, cargado de emoción, en el que Afiuni confirma que fue "abusada sexualmente en la cárcel", quedó embarazada y sufrió un aborto. Además, dice que recibió varias palizas de otras presas, incluso que fue atacada con armas blancas.
"Estamos exigiendo que la fiscal actúe. El presidente [Hugo] Chávez tenía conocimiento de esto, también los organismos internacionales. Ahora que el abuso es un hecho público y notorio, le corresponde actuar al organismo público", lanzó José Amalio Graterol, abogado de la jueza.
El Ministerio del Poder Popular para los Servicios Penitenciarios reaccionó siguiendo al pie de la letra el manual del oficialismo: abriendo un procedimiento civil, penal y administrativo contra la jueza por "difamación e injuria".
Afiuni está bajo arresto domiciliario -tras permanecer más de un año en prisión- y tiene prohibido realizar declaraciones a la prensa. Pero utiliza su cuenta de Twitter para comunicarse con el mundo. "Gracias a todos", escribió luego del terremoto político que provocaron las revelaciones del libro.
Ella jamás olvidará el día que cambió su vida, hace casi tres años. Un enfurecido Chávez apareció sorpresivamente en cadena nacional para exigir "dureza" contra la "jueza bandida". Tras los exabruptos, siguieron las órdenes directas a la presidenta del Tribunal Supremo: "Habrá que meterle pena máxima a esta juez. ¡Treinta años de prisión pido yo en nombre de la dignidad del país!"
Su delito: conceder libertad provisional al banquero Eligio Cedeño, enemigo personal del líder revolucionario, cuando habían transcurrido más de dos años en prisión preventiva, tal y como marca la ley. Cedeño aprovechó para huir a Estados Unidos, en donde está exiliado.
PEDIDOS
Aquel día comenzaba un calvario que no pasó inadvertido a los ojos del mundo. Las Naciones Unidas, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Amnistía Internacional, el Parlamento Europeo y Human Rights Watch exigieron su libertad inmediata.
"Indebida interferencia política", "detención arbitraria" y "atentado a los derechos humanos", son algunos de los argumentos empleados en la cruzada internacional por la liberación de Afiuni.
Incluso celebridades que simpatizan con Chávez, como Noam Chomsky, también clamaron por los derechos de la jueza, solicitando su indulto ante la "falta de garantías de un juicio justo e imparcial".
Eladio Aponte, que fuera magistrado estrella del chavismo, hoy también exiliado en Estados Unidos, confesó que "el caso Afiuni es muy político y emblemático".
Afiuni jamás dejó de reivindicar la justicia de su causa. "Seguiré esperando que me pasen por las armas, porque no me voy a callar", dijo la magistrada.
Así un día tras otro durante tres años. Hace sólo unas horas, la jueza rebelde eligió una estrofa de la canción "María María" para que nadie dude de que prosigue su lucha: "Quien tiene la piel marcada posee la extraña manía de creer en la vida"..
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