Granizo, basura y pocas obras: el combo que colapsó la ciudad

Granizo, basura y pocas obras: el combo que colapsó la ciudad

Los meteorólogos coinciden en que la cantidad de agua que se acumuló no fue determinante para que se inundaran tantas zonas. Y apuntan al factor humano en el impacto del fenómeno.

La feroz tormenta que se desató durante la tarde del martes dejó tras su paso gran cantidad de calles anegadas e inundaciones tanto en el Acceso Sur como en el Este.

Lo curioso es que los meteorológos coinciden en que la cantidad de agua que se acumuló no fue extraordinaria.

Es decir que el granizo que cayó previamente, la basura en las acequias y algunas obras inconclusas hicieron más que la lluvia para que distintos puntos del Gran Mendoza se vieran colapsados en muy poco tiempo.

Juan Rivera, investigador del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (Ianigla-Conicet), detalló que de acuerdo a las mediciones en las estaciones del aeropuerto y el Parque San Martín, el acumulado de lluvia fue de 13 mm y 8 mm, respectivamente.

Y que no son valores sumamente elevados: “Sí podemos decir que considerando el valor medio de lluvias para un mes de abril, se esperan 13 mm en promedio a lo largo del mes y esta misma cantidad precipitó en 6 horas aproximadamente”, aclaró Rivera.

Como primera conclusión ante esta realidad, observó que “no hace falta una lluvia extraordinaria para que el sistema de desagüe de la ciudad colapse”.

Entre los factores que pudieron influir en la ocurrencia de anegamientos en diversos puntos del Gran Mendoza mencionó: “Uno es que las acequias y canales estuvieran tapados por la caída de hojas típica de la estación de otoño, lo cual ya depende del accionar de los municipios para mantener los desagües limpios”.

En segundo lugar, señaló que lo ocurrido puede estar asociado a la caída extra de hojas y ramas derribadas por culpa del granizo, lo que pudo ocasionar taponamientos puntuales en diversos sectores.

“En condiciones de desagües limpios, Mendoza es una ciudad que debería contrarrestar el efecto de 13 mm de lluvia en 6 horas o incluso períodos de tiempo más cortos, así que sin duda hay un factor humano en el impacto de este fenómeno natural”, subrayó.

En cuanto los anegamientos en los accesos viales, aseguró desconocer los aspectos ingenieriles de los desagües, pero remarcó que “bien puede usarse la tormenta de ayer para replantear las obras que se están llevando a cabo y programar algunas otras”.

Por su parte, Fernando Jara, meteorólogo del Servicio Meteorológico Nacional, remarcó que las cifras de precipitaciones que se acumuladron representan aproximadamente el 6% de lo que llueve anualmente. “No fue una lluvia tan importante”, consideró aunque calificó a la tormenta de “explosiva, intensa y de corto plazo”.

Según su visión, el colapso de las vías de evacuación de agua, tanto acequias como canales, se puede deber a distintos factores.

“En primer lugar porque cayó granizo primero, eso puede haber congelado los desagües y no dejó evacuar bien la precipitación que vino después; por otro lado, se le suman las hojas típicas del otoño y la falta de concientización de los mendocinos de no tirar bolsas y botellas de plástico”, precisó.

Otro aspecto que para Jara puede haber influido es la falta de terreno absorbente en la ciudad, porque gran parte del Gran Mendoza está asfaltado.

 

Desagües defectuosos

Roberto Munives, director general de Policías a cargo de Defensa Civil, también fue consultado por las causas de inundación en los distintos sectores del Gran Mendoza.

“Estos efectos se produjeron fundamentalmente por la caída de la piedra y el anegamiento de desagües naturales y desagües propios de la ciudad”, explicó y añadió que a esta realidad hay que sumarle los desniveles propios de la zona urbana. “Como en el túnel del acceso al Shopping”, ejemplificó.

Munives también hizo hincapié en la velocidad en la que cayeron el agua y el granizo. En relación a la obra de ampliación del Acceso Sur que se está llevando adelante, aseguró que se le habían hecho trabajos de drenaje recientemente y que durante la tormenta funcionaron.

Desde Guaymallén, uno de los departamentos más afectados por la tormenta, también hicieron su análisis.

“El colapso de los desagües se produjo en función de la cantidad de agua caída con el agravante del granizo, que deshojó los árboles y todo fue a parar a las acequias”, analizó Jorge Carrizo, director de Servicios Comunitarios, Vigilancia y Defensa Civil.

Para él, la virulencia del fenómeno pudo verse en la afectación que le causó a los grandes centros comerciales del departamento, como el Shopping y La Barraca.

En cuanto a los distritos más afectados, mencionó a Las Cañas, Buena Nueva, Villa Nueva, Belgrano, Pedro Molina, Bermejo y El Sauce.

El funcionario añadió que desde la comuna están trabajando en un plan de obras de desagüe justamente para mejorar el drenaje en el departamento. “De 18 frentes abiertos de obra, 14 son de desagües y como todavía no están listos eso también genera taponamientos”, detalló.

En Maipú, donde se inundaron algunas calles, concluyeron que en gran parte se debió a la acumulación de residuos. “En la mayoría de los sitios donde hubo desbordes ha sido consecuencias de taponamientos con basura, como botellas de plástico”, apuntó Eduardo Mezzabota, secretario de Infraestructura y Servicios.

Esta situación, que se dio puntualmente durante esta tormenta, preocupa a la comuna “porque invertimos mucho en campañas de higiene urbana y en la recolección diaria de los residuos”. Las arterias más afectadas en ese departamento fueron el Carril Sarmiento, Rodríguez Peña, calle Juan B. Justo, calle Videla Castillo, la ruta 60 y calle Anchorena.

 

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