La paciente, de cuatro años, ya fue dada de alta. Podrá acceder al mundo sonoro y al de la comunicación verbal.
Al respecto, el ministro de Salud, Miguel Ángel Cappiello, expresó su satisfacción “por el alta dispensada a la paciente y por el éxito de la intervención”.
Asimismo, el ministro hizo extensivo su reconocimiento al equipo médico e interdisciplinario que participó de la cirugía; y a las autoridades del hospital Escuela Eva Perón y de la Subsecretaría de Inclusión para Personas con Discapacidad.
De igual modo, Cappiello consideró relevante que el efector de Granadero Baigorria “se haya sumado a los hospitales Provincial y de Niños Vilela de Rosario donde ya se han concretado implantes similares por parte de Héctor Ruiz”, referente “ad honorem” en la materia en la cartera sanitaria santafesina y presidente de la Asociación Panamericana de otorrinolaringología (ORL) y cirugía, cabeza y cuello (CCC).
Por su parte, el otorrinolaringólogo José Rosenvitz, responsable de la operación –como parte de la articulación provincia y Municipalidad de Rosario, en el marco del sistema único de salud– explicó que “la niña padece una sordera profunda en ambos oídos, que fue detectada precozmente por el servicio de Fonoaudiología del hospital Eva Perón”.
“Fue tratada con estimulación fonoaudiológica desde su diagnóstico, lo cual es fundamental porque, sin ese trabajo previo, se reducen las chances de obtener beneficios con la tecnología con la que fue implantada. Este concepto de interdisciplina guió toda las acciones cuya primera etapa culminó en la cirugía”, añadió el profesional.
En relación con el dispositivo que se implantó en el oído interno de la paciente, Rosenvitz dijo que “es de un elevado costo que fue cubierto por la provincia, en el marco de una decisión política por la cual el Estado asume su rol de garante del derecho a la salud de la población”.
Rosenvitz es profesional del Samco de Villa Constitución e integrante del Centro de Diagnóstico Tempano Audiológico referente del Nodo que funciona en el Cemar (Centro de Especialidades Médicas Ambulatorias de Rosario).
La intervención
La intervención quirúrgica “consistió en la colocación de electrodos en el oído interno de la paciente que padecía una hipoacusia severa congénita en ambos oídos, de origen desconocido. A partir de ahora podrá acceder al mundo sonoro y a la posibilidad de la comunicación verbal”, indicaron desde el Ministerio de Salud.
El diagnóstico de la niña fue realizado por el Servicio de Fonoaudiología del efector que cuenta con un equipo especializado y la aparatología necesaria.
El hospital Eva Perón posee un centro de detección, diagnóstico y rehabilitación de la hipoacusia que está al nivel de los mejores lugares del país”, precisaron desde la cartera sanitaria.
A cargo de la evaluación médica de la paciente estuvo el propio Rosenvitz; en la audiológica, Mariela Grossi y Verónica Vénica; en la psicológica de la paciente y de su familia, Silvia Tenorio; y en la de la comunicación y el lenguaje pre-verbal, la fonoaudióloga Claudia Palmero.
La paciente fue “equipada previamente con audífonos retro auriculares potentes para la estimulación auditiva pre implante coclear, requisito fundamental y obligatorio para el éxito de todo implante”, señalaron desde el Ministerio de Salud.
“En la cirugía –prosiguieron–, una vez colocado el dispositivo, se realizó la telemetría de respuesta neural, que es la medición de la respuesta del nervio auditivo, obtenida a través del implante”.
En tanto, en la etapa de post implante, aproximadamente al mes de la cirugía, se conectará el procesador y se calibrarán distintos mapas auditivos para la niña. Si bien no será un oído normal, la paciente comenzará a percibir más sonidos de los que escuchaba para luego realizar una discriminación más fina hasta llegar al lenguaje.
Por ello, el pilar fundamental será la rehabilitación auditiva-lingüística y la orientación a otros profesionales que tienen que ver con el paciente, sumado al seguimiento psicológico, orientación familiar y al seguimiento en el desarrollo del lenguaje..
Implante
El implante coclear es un dispositivo que transforma las señales acústicas en eléctricas y estimulan el nervio auditivo. Consta de un micrófono que recoge los sonidos y los pasa a un procesador, en el que se seleccionan y codifican los sonidos que luego, a través del transmisor, pasan al receptor-estimulador implantado en el hueso mastoides.
De allí va la señal a los electrodos introducidos en la cóclea que tienen la función de estimular el nervio auditivo para que finalmente estas estimulaciones lleguen a las zonas auditivas cerebrales y sean reconocidas mediante un entrenamiento, como sonidos diferentes, y el paciente tenga la sensación de oír.
El implante coclear está indicado en aquellas personas con pérdida auditiva que no reciben el beneficio suficiente con audífonos. Para ello los pacientes deben ser evaluados por un equipo interdisciplinario (médico otorrinolaringólogo, fonoaudiólogos, psicólogo, psicopedagogos) para definir su candidatura al implante coclear.
El proceso del implante contempla tres etapas: la del pre implante; cirugía, con la colocación del dispositivo y la post implante.
Los pacientes que lo reciben no comienzan a oír sonidos como los oyentes normales, sino que reciben abundante información sonora con características distintas, por lo que deberán comprender, interpretar y relacionar con los sonidos de la naturaleza, en un intenso proceso de aprendizaje.
Los beneficios que se obtendrán dependen de numerosos factores como la inteligencia, la constancia en el aprendizaje, entre otros; no obstante, la revolución tecnológica ofrece a los discapacitados auditivos un porvenir estimulante.
En el hospital Eva Perón
El Servicio de Fonoaudiología del hospital Escuela Eva Perón comenzó con un proyecto de detección temprana de la hipoacusia en 2006, primero a través de pruebas subjetivas de la conducta auditiva a grupos de alto riesgo –pacientes derivados de neonatología–, y luego a partir de la compra del otoemisor acústico, con pruebas objetivas
Desde 2010 se realiza en este hospital el screening universal, es decir, a todos los recién nacidos, independientemente del riesgo auditivo, en el marco de la Red de Detección, Diagnóstico, y Atención de la Discapacidad Auditiva, implementada en la provincia desde setiembre de 2009 por la actual gestión.
Desde entonces se evalúa a todos los bebés según establece la ley 25.415 de Detección Temprana de la Hipoacusia. El 50 por ciento de los casos de esta enfermedad no tienen factor de riesgo.
Los trastornos auditivos en niños menores de 3 años constituyen un grupo de alto riesgo por las posibles alteraciones en la adquisición del lenguaje hablado en las funciones perceptuales auditivas y cognoscitivas, lo cual determina la disminución en su calidad de vida en etapas posteriores.

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